ATLANTA, ESTADOS UNIDOS (10/DIC/2011).- En lo que ha sido calificado como
un estudio histórico, investigadores utilizaron terapia genética para tratar con
éxito a seis pacientes que padecen
hemofilia severa, un trastorno en que la
sangre no coagula.
El estudio fue preliminar y sólo participaron seis
pacientes, mientras que otros prometedores intentos previos de usar la terapia
genética contra la hemofilia finalmente fallaron. Sin embargo, una sola infusión
con el nuevo tratamiento funcionó en algunos pacientes durante más de un año,
incrementando su capacidad de coagulación de manera significativa.
"Creo
que este es un avance magnífico en el campo. Es una buena lección en términos de
no darse por vencido cuando hay buenas ideas", dijo el doctor Ronald Crystal,
presidente de medicina genética en la Universidad de Medicina Weill Cornell en
la ciudad de Nueva York.
Es "realmente un estudio histórico", dijo la
doctora Katherine Ponder, médico en la Facultad de Medicina de la Universidad de
Washington. Elogió la investigación en un editorial que acompaña su publicación
en el New England Journal of Medicine, una de las publicaciones médicas más
prestigiosas de Estados Unidos.
La investigación también fue presentada
el sábado en una conferencia de la Sociedad Estadounidense de Hematología en San
Diego.
La hemofilia es un desorden hereditario y potencialmente mortal
que afecta fundamentalmente a los varones.
La sangre no coagula de manera
apropiada debido a un gen defectuoso.
En casos severos, quienes padecen
la enfermedad pueden sufrir hemorragias internas espontáneamente, incluso en el
cerebro. El sangrado en las articulaciones genera problemas de movimiento
debilitantes y dolores intensos.
Las anteriores terapias genéticas
experimentales en hemofílicos mejoraron la coagulación sanguínea apenas por unas
semanas. "No podíamos hacer que durara", dijo Val Bias, director ejecutivo de la
Fundación Nacional de Hemofilia.
Los expertos dijeron que el nuevo método
necesita ser probado en mucho más pacientes para confirmar su efectividad y
asegurarse que no conlleva riesgos. Incluso si todo sale bien, aún faltan varios
años para que la mayoría de los pacientes puedan tener acceso a él.
Desde
finales de la década de 1960, los médicos han recetado a los hemofílicos
infusiones de proteínas de coagulación. Ello ha sido un éxito, ya que ha
incrementado su vida promedio a 63 años.
Sin embargo, para casos severos,
el tratamiento puede involucrar dos o tres infusiones semanales a un costo de
más de 250 mil dólares al año.