- La mariposa recorre entre dos mil y cuatro mil 500 kilómetros
La migración de esta especie comienza en septiembre al noreste de Estados Unidos, y concluye en México entre finales de octubre
ANGANGUEO, MICHOACÁN (19/NOV/2011).- Con la
llegada del otoño, la reserva de la biosfera que une el Estado de México con el
de Michoacán (centro del país) acoge a millones de mariposas monarcas
procedentes de Canadá y Estados Unidos en busca de mejores climas, una milagrosa
peregrinación convertida ahora en atractivo turístico.
La migración de
esta especie comienza en septiembre en la región de los Grandes Lagos, al
noreste de Estados Unidos, y concluye en México entre finales de octubre y
principios de noviembre, cuando llega a sus áreas de hibernación.
Pese a
su fragilidad, la mariposa monarca recorre entre dos mil y cuatro mil 500 kilómetros hasta
asentarse en los bosques de pino y oyamel de Michoacán, santuarios en los que
procreará a la siguiente generación de su especie.
Uno de estos
santuarios es la sierra de Chincua, en la localidad michoacana de Angangueo, "un
lugar fresco y húmedo, que es lo que ella busca aquí", dijo a Efe uno de sus
cuidadores, Francisco Ambrosio Martínez.
Este vecino de la zona tiene 63
años y aseguró que desde que abrió los ojos, la mariposa ya estaba
allí.
La denominación de santuario no es casual, y hace referencia tanto
a la creencia milenaria entre los pobladores de que cada mariposa representa el
alma de sus seres difuntos que acuden a visitarlos por el Día de Muertos, como a
la preservación del hábitat en las condiciones de paz que la especie
requiere.
El espectáculo de su hibernación convierte los árboles en un
ingente conglomerado de mariposas que dobla las ramas y hace de los caminos
alfombras por las que cabe extremar la precaución para no pisar ningún ejemplar
mientras se camina.
El alto grado de belleza que encierra este
acontecimiento abrió una vía para su explotación turística.
En concreto,
el santuario de la sierra de Chincua cuenta desde el pasado año con sanitarios,
restaurantes, tiendas de artesanía, una tirolesa y paseos organizados a pie, en
bicicleta y a caballo que han convertido el lugar en un centro
turístico.
"Hace tres años el Presidente de México, Felipe Calderón, vino
a este lugar con su familia y determinó que se debía tener un parador
ecoturístico", dijo el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan
Rafael Elvira Quesada, que este jueves visitó esta zona.
Aquí, el
ministro habló con la comunidad local y acordó con ellos poner en marcha medidas
promocionales en pos de aumentar el número de visitantes y potenciar los
negocios que se pusieron en marcha.
El reto requiere implementar la
oferta de actividades a la vez que se respeta el entorno, así como neutralizar
la percepción de violencia que, en la actualidad, desprende el estado de
Michoacán debido a las bandas del crimen organizado que operan en la
zona.
Sobre lo primero, el secretario indicó que "los bosques están en
buen estado" y puso como ejemplo que la tala de árboles está controlada en un 99
%, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en inglés).
Con la
finalidad de proteger el área y el fenómeno de la mariposa monarca, las
autoridades tienen dispuesto que las actividades de observación solo puedan
llevarse a cabo en los senderos autorizados y a través de guías, en grupos de no
más de 20 personas cada uno.
"Es nuestra obligación tener el ecosistema
bien. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) cuida esta
reserva de la biosfera como una de las 176 áreas de la misma condición que tiene
el país", comentó Elvira Quesada.
Respecto a la peligrosidad, los
pobladores locales han expuesto a las autoridades su preocupación por el
descenso progresivo que están observando en las visitas, y que atribuyen a esa
percepción de Michoacán como lugar inseguro.
El secretario confió en que
las medidas promocionales ayuden a combatir esta mala imagen y que la zona
alcance las 50 mil visitas esta temporada.