


Ford Fiesta
El más juvenil —y costoso— de los Fiesta, hace completa justicia a su nombre, más que nada cuando entra a caminos sinuosos
Sus formas no son precisamente
curvilíneas. Más bien, es un sobreviviente del diseño New Edge de Ford
de finales de la década pasada. Pero al manejarlo, este pequeño Fiesta
de origen europeo, muestra todo el sabor que posee, dejando el piloto
que disfruta de un buen manejo, feliz de haberlo tenido en sus manos.
El
ST sólo está disponible en la carrocería de tres puertas del Fiesta,
que no tenía presencia anterior en México. Así, súmese a esto el color
rojo vivo con franjas blancas uniendo las defensas por arriba del
coche, y tenemos una receta infalible para el éxito, más que nada entre
el público más joven. Todos lo voltean a ver en las calles. Muchos
saludan en señal positiva y otros tantos se acercan, preguntan sobre el
coche, por su precio, si nos gusta, etcétera. Quien piense hacer en el
ST una inversión en su propia imagen, tendrá el resultado garantizado.
Por
dentro, las buenas noticias siguen. Los terminados son muy buenos, con
plástico anti reflejos acojinado sobre el tablero y varios detalles
forrados de buen cuero, como la palanca de cambios; el volante; los
asientos y parte de los forros de las puertas. La posición de manejo se
encuentra rápidamente y mucho de ello se debe a unos excelentes
asientos, que tiene muy buen soporte lateral, pero son anchos lo
suficiente como para no sacrificar a los más pasados de peso. Incluso
en trayectos largos, se muestran cómodos y agradables. Nota 10 para los
asientos del Fiesta ST. Atrás, bueno, si a alguien le importa mucho el
espacio trasero, no debe comprar un Fiesta ST, mejor vaya por uno de
cuatro puertas o cambie a un Focus o Fusion. Un autos deportivo de dos
puertas está hecho para deleite del piloto y, máximo, de un
acompañante. Pero, si es necesario, dos personas podrán viajar atrás en
el ST, sin esperar la comodidad de un Town Car, por supuesto.
El
equipo es correcto, mas no abundante. Hay un buen estéreo, con CD y
capacidad de MP3, al igual que una entrada auxiliar. También está el
aire acondicionado de serie y los controles eléctricos de cristales,
retrovisores y seguros. Además, hay un quemacocos con apertura manual,
a través de una manija ubicada en la parte central superior del techo.
Todo estaría muy bien si hubiera una cortina que lo cerrara por dentro,
para protegernos del sol inclemente de algunos meses del año. Funciona
muy bien en Alemania o Inglaterra, estamos seguros, pero en México,
bueno, el que lo compre seguramente querrá poner al menos un cartón ahí
para protegerse de los rayos del Astro Rey.
Ahora, este auto no se
trata de un coche para presumir lujos, es un vehículo que pretende
aportar emoción en la hora de la conducción. Y lo hace muy bien. No es
rápido. De hecho, la sensación que nos deja es que tiene menos que los
150 caballos anunciados por Ford para su motor de 2.0 litros y cuatro
cilindros. Pero es simplemente sensacional manejarlo en una carretera
llena de curvas, donde de baja velocidad, como por ejemplo la sierra
que tenemos que cruzar para legar a Tapalpa, manejando desde
Guadalajara. Ahí, la suspensión rígida, la dirección precisa, la buena
elección de neumáticos y la elasticidad del motor, hacen que uno se
divierta como niño chiquito al volante del Fiesta ST. La caja de cinco
velocidades es un poco más larga de lo que nos hubiera gustado, pero
aún así los engranes son rápidos, debido a la precisión que ofrece. Los
frenos, con ABS, no mostraron fatiga en nuestras pruebas. Todo el
conjunto habla de un coche muy equilibrado y neutral, del que se puede
pedir muy poco más de lo que nos da.
El Fiesta ST, por su
comportamiento general, es una especie de antítesis del Mustang, pese a
que comparte con el musculoso americano muchas cosas. Una de ellas es
el hecho de que ambos son coches deportivos, de dos puertas. Otra, que
están hechos por Ford Motor Company. La tercera puede ser menos
importante, pero es la más vistosa: ambos portan franjas blancas sobre
su carrocería, que recuerdan los autos deportivos de los años 60. Pero
mientras el Mustang es todo torque, el Fiesta se basa más en la
potencia. Con el Mustang, uno obtiene aceleraciones de vértigo en las
rectas, aún más en el GT500. Con el Fiesta ST, la aceleración es
relativamente modesta. Con el “cavallino” americano, las curvas deben
ser tomadas con cautela. Ya el Fiesta encuentra en ellas su mejor
terreno.
Frente a sus competidores directos, el Fiat Grande Punto
Turbo, el Ibiza FR y el Peugeot 207, el Fiesta ST se muestra un coche
de más agarre en curvas, pero de menos empuje en la aceleración. Es más
duro de suspensión que todos, menos, tal vez, el Ibiza. No es tan
moderno de diseño como el Fiat o el Peugeot y ofrece menos espacio
interior que los otros tres. Pero es un coche que le dará al que lo
conduzca algo más que velocidad, le dará precisión, sabor, gusto en
fin. El ST es, absolutamente, una Fiesta a la que los amantes de los
buenos autos querrán estar invitados.
Sergio Oliveira
Ficha Técnica
Ford Fiesta ST
Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; Duratec; DOHC; 16 válvulas; con inyección indirecta de combustible. Potencia: 150 cv @ 6,000 rpm. / Torque: 140 libras-pie @ 4,500 rpm.
Tracción: Delantera.
Transmisión: Manual de cinco velocidades (5+R)
Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera – Semi-independiente, de brazo tirado, con resortes helicoidales.
Frenos: De discos sólidos en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS) y asistente de frenado de emergencia (EBA).
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia hidráulica.
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm)
3,921 / 1,683 / 1,468
Distancia entre ejes: 2,486 mm
Peso: 1,137 kilogramos.
Tanque- 45 litros.
Cajuela- 261 litros.
Precio: 198,900 pesos
Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0 a 100 km/h: en 10.8 segundos
Frenado de 100 km/h a cero: en 40 metros
Cuarto de milla: 17.2 segundos a 127.4 km/h
Velocidad máxima observada: 220 km/h

Dic-04 18:31 hrs
La obra verifica las condiciones del Estado laico desde su aparición en medio de guerras de Reforma
Dic-04 20:00 hrs
La gramática vive en un mundo muy distinto al de las personas, dijo Álex Grijelmo
Dic-04 20:21 hrs
Amor, desamor, sensualidad y soledad, fueron los temas principales de la recopilación del poemario
El Informador : Noticias de Jalisco, Deportes, Poltica, Negocios y Espectaculos de México.
El Informador® es marca registrada © Unión Editorialista, S.A. de C.V. 2008 | Política de Privacidad | Términos y Condiciones