- Se perdieron cultivos de maíz y frijol, así como ganado
La sequía más aguda que ha sufrido el territorio nacional inició en 2011 y, dada su persistencia, sus repercusiones se incrementan
CIUDAD DE MÉXICO (07/JUN/2012).- La sequía que afecta al país no sólo es un evento climático, sino que se traduce
en desastres sociales, como el que se vive en Chihuahua, sostuvo la especialista
de Greenpeace Aleida Lara Galicia.
La coordinadora de la Campaña
Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace-México alertó que la sequía
más aguda que ha sufrido el territorio nacional inició en 2011 y, dada su
persistencia, sus repercusiones se incrementan.
"Este hecho no se queda
en un evento climático, sino que se traduce en desastres sociales, que es justo
lo que hoy vemos en el estado de Chihuahua". subrayó.
Se refirió en específico al caso de Chihuahua, la entidad más afectada
y el que más conoce. "La problemática en este estado inicia con la pérdida de
100 mil hectáreas de cultivos y la muerte de ganado, alrededor de 200 mil vacas.
Estos fueron los primeros signos".
La crisis ambiental se convirtió
entonces en una crisis social, debido a que el Estado no ha tomado medidas al
respecto, cuya problemática no es nueva, "el cambio climático, los extremos del
clima que se padecen en el norte del país no es algo que nos haya tomado por
sorpresa".
El Instituto Nacional de Ecología hizo predicciones al
respecto; alertó sobre la sequía que se padecería en el centro y norte del país,
de manera mucho más aguda que en el resto del territorio y la preocupación de
esta institución va mucho más enfocada en el recurso del agua.
De hecho,
dijo, hay una prospección para 2025, donde la crisis de sequía está fundamentada
en la falta de acuíferos. "Estamos agotando pozos, acuíferos y la problemática
principal que enfrentan los agricultores es que no tienen acceso al agua,
agudizada por el aumento de temperatura".
La especialista subrayó que "ha
habido un uso ineficiente del recurso en las últimas décadas y ello ha hecho que
el recurso se agote. No se ha hecho recarga de los acuíferos, sino únicamente
extracción".
De hecho, organizaciones como El Barzón y el Frente
Democrático Campesino han demandado que se trabaje de forma estructural en un
sistema de riego eficiente no sólo en el manejo del recurso sino energéticamente
hablando.
"Lo que estamos viendo aquí es la problemática de un modelo de
agricultura equivocado, al que le sigue apostando el gobierno mexicano, y que es
de agricultura industrial intensivo, de sobreexplotación de los recursos
naturales y que caracteriza a la región norte del país", destacó.
De ahí
que, mencionó, "justo por fundamentar esa actividad en un modelo industrial de
monocultivo, requiere una gran cantidad de agua, es decir, no todo el recurso
que se utiliza para el riego se usa de manera eficiente".
En Chihuahua,
expuso, se perdieron cultivos de maíz y frijol, que representó una severa
afectación para los agroindustriales que producen maíz y para los campesinos que
producen frijol e incluso para las comunidades de la Sierra Tarahumara que
fundamentan su autoconsumo en estos cultivos.
"La pérdida va desde la
pérdida para autoconsumo hasta ha producción que sirve para comercialización",
subrayó.
Sin mencionar cifras, Lara Galicia señaló que se conoce de
personas muertas por deshidratación, cuya problemática se denunció, incluso en
la Caravana del Hambre realizada en enero, "y también vinieron a hacer una
solicitud para que el gobierno tomara cartas en el asunto".
Criticó "el
nivel de respuesta" de las autoridades mexicanas. "Tiene que venir una caravana
del norte, con campesinos, agroindustriales e indígenas tarahumaras para exigir
lo que les corresponde: que alguien se haga cargo de esta
problemática".
En las oficinas de Greenpeace-México, la experta indicó
que la respuesta del gobierno fue que iba a destinar 35 mil millones, sin
embargo hasta la fecha las organizaciones no han recibido dichos recursos de
manea completa. "Fue un paliativo nada más, como hacer que hago pero no
hago".
Consideró que se necesita una política de mitigación y adaptación
de la agricultura. A nivel global, 70 por ciento del agua se usa en la
agricultura y si no se hace un uso eficiente, se enfrentarán problemas de este
tipo.
La verdadera solución, indicó, está en reconfigurar el presupuesto
destinado a restablecer la agricultura industrial, que se realiza en el norte y
que encuentra su máximo exponente en los cultivos transgénicos; se necesita una
gran cantidad de agua y una agricultura ecológica sostenible a largo
plazo.
Una por goteo, por ejemplo, que le aporta al cultivo o a la planta
la cantidad necesaria del líquido y permite la recarga de los acuíferos. Esta se
encuentra en el sur del país, no obstante, la asignación presupuestal está en la
zona norte, puntualizó.