- El político reiteró su plan contra la violencia
El político reiteró su plan contra la violencia delineado el pasado martes en Durango, durante un Foro sobre seguridad pública y derechos humanos
CIUDAD DE MÉXICO (06/FEB/2012).- El precandidato
presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, ofreció que de ganar las
elecciones sacará al Ejército de las calles en seis meses.
Para eso delineó
una estrategia de mando único policíaco y reorganización de los cuerpos de
seguridad, pero sin descuidar la política social.
En su mensaje semanal por
Internet expresó que no le preocupa el plan contra la inseguridad, pues ya lo
aplicó en la ciudad, y fue como resultado de las decisiones tomadas en las
reuniones mañaneras que desarrolló en su gestión.
El bienestar, "es lo que
nos va a permitir serenar realmente al país. Lo otro (la seguridad) lo vamos a
hacer, lo sabemos hacer, no me preocupa mucho, sé que si hay honestidad,
profesionalismo, perserverancia, seguimiento a todas las acciones vamos a
garantizar la tranquilidad y la seguridad pública", expuso.
El político
reiteró su plan contra la violencia delineado el pasado martes en Durango,
durante un Foro sobre seguridad pública y derechos humanos.
Lo principal es
que estén al frente de los cuerpos policiacos personas incorruptibles y con
capacidad para profesionalizarlos, de modo que de manera paulatina el Ejército
regrese a sus cuarteles, pues su encargo es defender la soberanía
nacional.
"Es una institución que debemos de cuidar todos, no socavar al
Ejército, tenemos que ir regresando al Ejército en la medida en que se va
profesionalizando la policía, ese es mi plan, creo que nos va a llevar seis
meses el ir regresando al Ejército, para que sea la policía federal, la nueva
policía federal, la que se haga cargo de garantizar la tranquilidad y la
seguridad pública", expuso.
El eje de ese plan, detalló, consistirá en que
sea la Secretaría de Gobernación la que asuma nuevas tareas, entre ellas la de
coordinar a todos y vigilar a todas las entidades encargadas de la seguridad y
la procuración de justicia, en incluso los órganos de inteligencia, que no serán
usados para el espionaje.
"Desde luego no le voy a delegar el asunto, yo voy
a estar pendiente, todos los días". En cambio aseguró que a nivel federal hay
descoordinación, no se comparte información y cada quien anda por su
lado.
"Yo fui jefe de gobierno, logramos reducir la incidencia delictiva",
aseguró, con coordinación e información.
Aunque admitió que administrar la
ciudad y el país no es igual, y menos con el tipo de crimen que hoy actúa, "hay
criterios generales que ayudan mucho, por ejemplo que los responsables de la
seguridad pública sean gente honesta".
Y las reuniones mañaneras sirven para
"ver quien está trabajando, quien no, quien puede andar en malos pasos".