- En la carpintería ''Los González'', ocho hombres se hacen cargo de la elaboración
La silla será a la medida del Pontífice, con cálculos específicos acorde a su complexión proporcionados por la Arquidiócesis
LEÓN, GUANAJUATO (01/FEB/2012).- Ocho carpinteros se afanan
en elaborar la silla en la que se sentará el papa Benedicto XVI durante las
celebraciones religiosas que oficiará en su primera visita a México. En la
carpintería Los González, los hombres se distribuyen las tareas, aportan
esfuerzo, creatividad y entusiasmo para cumplir la misión encomendada por el
Arzobispado.
“No es una simple silla, ¡es la silla para el Papa”, explicó J.
Cruz González, responsable de la obra.
El Sumo Pontífice estará en Guanajuato
del 23 al 26 de marzo, durante su estancia oficiará la “gran misa” en el Parque
Guanajuato Bicentenario del municipio de Silao, el 25 y el mismo día presidirá
el rezo de las vísperas ante más de 200 obispos y cardenales de América Latina
en la Catedral Metropolitana de León.
El taller localizado en las calle
Brillante 423, del fraccionamiento Guadalupe, 16 ebanisteros hacen pruebas
frecuentes de armado a la silla papal para cuidar cada detalle; mientras que
ocho están dedicados de tiempo completo a su elaboración.
“Le estamos
poniendo el alma, ¡es lo máximo trabajar para el Santo Padre!, ¡Es un orgullo”,
dijo Cruz González al lado de padre Carmelo González de quien heredó el oficio
del carpintero y éste de sus abuelos.
Es un modelo exclusivo; para su diseño
se tomaron algunos elementos de la sillería de la Catedral Metropolitana,
símbolos de la ciudad y del Vaticano, explicó.
La silla será a la medida del
Pontífice, con cálculos específicos acorde a su complexión proporcionados por la
Arquidiócesis. Tendrá una altura de 1.60 metros, 78 centímetros de ancho, del
piso al asiento una altura de 60 centímetros más un cojín de 15 centímetros,
explicó Ernesto Hernández, uno de los artesanos.
Para elaborar el mueble se
compró madera de caoba de Chiapas de la mejor calidad y se cortaron 20 piezas
que le darán forma.
“Lo primero que hicimos fueron los brazuelos y el torno
de las patas, luego viene la talla y al último el tapiz”, describió Cruz
González.
La silla será en un tono caoba claro, con grabados florentinos y
figuras en relieve de la flor de lis, un león en cada descansabrazo (símbolo de
la ciudad) y detalles especiales en el respaldo que llevará el escudo del
Pontífice en la parte superior. Pieza por pieza se va tallando a mano.
Desde
hace 25 días, Daniel López labra los relieves dedicando 10 horas de trabajo
diarias. “Es una pieza invaluable, que se pagará con donativos”, comentó Cruz
González, de 63 años, quien a los 15 elaboró la puerta principal de la
presidencial municipal, que perdura a la fecha, y los ventanales del
edificio.
En su oficio realizó las bancas y reclinatorios del templo de San
Juan de los Lagos y mobiliario del templo de Plateros. Cruz González aseguró que
sintió desvanecerse al escuchar que fue elegido por el Arzobispado para elaborar
la silla en la que se sentará el Papa en las celebraciones religiosas que
oficiará en su visita a México.
Hace tres semanas, Cruz con su padre, hermano
y de cinco empleados comenzaron a trabajar en la silla que deberá estar
terminada el próximo 20 de febrero.
Otro de los carpinteros estimó que en el
material se aplicaran entre 7 mil pesos. “Las horas hombre son muchas, de ocho a
10 desde que iniciamos, serán más de 300 horas”.