- Ladrones de combustible hacen tomas clandestinas para robar petróleo y gas y venderlo en el mercado negro
Pemex reportó que el derrame ocurrido el 31 de diciembre en el estado de Veracruz se debió a un acto de vandalismo
CIUDAD DE MÉXICO (14/ENE/2012).- Dos semanas
después de un derrame de petróleo de un oleoducto en un río del sureste de
México, la petrolera estatal Pemex ha logrado recuperar dos tercios del
hidrocarburo, pero la limpieza completa podría tomarle un mes más.
La
agencia de protección al ambiente de México, Profepa, supervisa las labores para
recolectar mil 500 barriles de crudo derramado que causó la muerte de peces, dañó
la fauna silvestre y dejó una capa aceitosa en el río Coatzacoalcos, y dijo que
aún hay mucho por hacer.
"Ahora están las acciones de contención de la
emergencia (...) Lo prioritario es recolectar el hidrocarburo derramado y
posteriormente se empezarán a realizar las acciones de limpieza", dijo Sergio Herrera, funcionario de Profepa.
Pemex reportó que el
derrame ocurrido el 31 de diciembre en el estado de Veracruz se debió a un acto
de vandalismo.
Ladrones de combustible hacen tomas clandestinas para
robar petróleo y gas y venderlo en el mercado negro, causando filtraciones con
frecuencia.
En diciembre del 2010, 28 personas murieron cuando un derrame
masivo a causa de una toma clandestina hizo estallar un oleoducto en una
comunidad localizada al oriente de Ciudad de México.
El derrame en
Veracruz es el mayor desde entonces.
Pemex ha contratado 140 trabajadores
para labores de limpieza del petróleo, que según ha dicho se concentró en una
laguna cercana al oleoducto.
Las más recientes imágenes de la
contaminación causada por el derrame llevaron a grupos ambientalistas a
cuestionar la seguridad y los registros ambientales de Pemex, mientras el
monopolio petrolero se embarca en un ambicioso plan para explorar en aguas
profundas del Golfo de México.
"Nos lleva a concluir que si Pemex no está
capacitado para enfrentar un derrame en un río,
?cómo pueden hacerlo en las
aguas profundas del Golfo de México?", cuestionó Beatriz Olivera de Greenpeace
México.
AGUAS PROFUNDAS
Pemex tiene en la mira los 29 mil
millones de barriles de crudo que se estima yacen en aguas territoriales del
Golfo de México para compensar la producción de petróleo perdida en sus
decrecientes yacimientos antiguos.
Pero una mayor producción y
exploración suponen riesgos diferentes a los de transportar crudo para su
refinación, dijo el analista de energía David Shields.
"El principal
problema que está teniendo Pemex en tierra es el vandalismo en sus ductos. Pero
si se tienen problemas con plataformas en aguas profundas, es poco probable que
sea vandalismo", comentó el analista en Ciudad de México.
El derrame en Veracruz es pequeño si se compara con los 4 millones de barriles vertidos en el Golfo de México después de una explosión en la plataforma Deepwater Horizon de la gigante petrolera británica BP en abril del 2010.
México, el séptimo mayor productor mundial de crudo, ha
estabilizado su producción en unos 2.6 millones de barriles por día tras una
fuerte caída en sus mayores yacimientos. Pemex planea contar con 50 pozos en
aguas profundas para el 2015.
La entidad que vigila a la industria
petrolera, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), dijo que Pemex no ha
adquirido el equipo de seguridad necesario para atender accidentes en aguas
profundas.
La CNH no regula operaciones de refinación, por lo que el
derrame en Veracruz está fuera de su jurisdicción. No obstante, la comisión está
preocupada por un aumento en los derrames.
"No observamos que los
derrames estén declinando, en los últimos dos, tres años el número de incidentes
ha tenido una tendencia ascendente, es un indicador de factor de riesgo", dijo a
Reuters el presidente de la CNH, Juan Carlos Zepeda.