- Un grupo de hombres armados interceptó el convoy de seguridad donde viajaba
El tiroteo se prolongó por aproximadamente 20 minutos y en el resultaron con daños múltiples vehículos que se encontraban estacionados, así como fachadas de domicilios de esa zona
TEPIC, NAYARIT (14/DIC/2011).- El subprocurador general de Justicia de Nayarit, Edgar Veytia,
sufrió un atentado la madrugada de este miércoles en la colonia El Pedregal de
San Juan, al poniente de la capital del estado.
"Les estorbo, pero no vamos a
dar tregua", dijo Veytia en sus primeras declaraciones tras el ataque.
El
enfrentamiento entre presuntos miembros del crimen organizado y policías -que se
dejó escuchar en gran parte de la ciudad-, se registró después de las 03:00
horas, cuando un grupo de hombres armados interceptó el convoy de seguridad
donde viajaba el funcionario.
El tiroteo se prolongó por aproximadamente 20
minutos y en el resultaron con daños por impactos de bala, múltiples vehículos
que se encontraban estacionados, así como fachadas de domicilios de esa
zona.
Cientos de casquillos percutidos de fusiles de asalto tipo AK-47
(cuerno de chivo) y calibre .223 tipo AR-15 quedaron en el escenario del
enfrentamiento, así como un automóvil Volkswagen Jetta blindado y una camioneta
Ford Explorer blindada.
Por el libramiento carretero a la altura del
Fovissste Las Brisas, se localizó abandonada y con las puertas abiertas una
camioneta Toyota Tacoma, con rastros de sangre.
Más tiroteosDurante
las primeras horas de la mañana se registraron al menos dos tiroteos más
producto del operativo militar y policial tras la búsqueda de los
agresores.
Una camioneta Chevrolet tipo pick-up quedó abandonada con impactos
de bala por la carretera a Mazatlán, a la altura del poblado de
Trapichillo.
En tanto, auxiliados por el vehículo blindado "La Roca" y el
helicóptero "Apache" de la Policía Nayarit, soldados y agentes estatales
lograron la captura de dos presuntos delincuentes, luego de un nuevo
enfrentamiento.
Con el tráfico interrumpido en el libramiento carretero,
habitantes del Poniente de Tepic viven momentos de temor y caos.