CIUDAD DE MÉXICO (17/OCT/2011).- El Presidente Felipe Calderón fustigó aquellas naciones que con
una actitud de cerrazón impulsan políticas migratorias xenófobas, mientras que
México apuesta por una migración segura y para ello afirmó que no se tolerará
ningún acto de corrupción en el Instituto Nacional de Migración.
Acompañado
de su esposa, el Mandatario inauguró la Semana Nacional de Migración 2011,
Derechos Humanos de Migrantes, en la sede de la Cancillería, donde acusó el
trato "inhumano y escandaloso" que da Estados Unidos a los migrantes.
"Los
gobiernos tenemos dos opciones: o apostar por la cerrazón y negar la realidad de
la migración por razones xenofóbicas, represivas, violatorias de los derechos
humanos o trabajar por contar con una legislación y políticas públicas más
humanas y con instituciones más fuertes y más respetuosas de la dignidad de los
migrantes", apuntó el mandatario.
Ante representantes de la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) y del poder legislativo, Calderón dijo que México está
apostando "por está segunda vía, por una migración más segura, más ordenada y
que sea respetuosa de los derechos humanos".
Calderón también señaló el trato
inhumano y escandaloso que dan las autoridades estadounidenses a migrantes,
sobre todo a niños, aunado a la amenaza y las vejaciones de
delincuentes.
"Encima de eso que las autoridades americanas, cuando llegan a
capturarlos, los deporten a nuestro país y los dejen ahí, simplemente en la
frontera, sin ninguna protección es verdaderamente inhumano y
escandaloso".
Felipe Calderón declaró que el mismo trato de respeto a los
derechos humanos y digno que pide México para sus nacionales en Estados Unidos,
es el mismo que se pretende brindar a los centro y sudamericanos.
Por ello,
además de descriminalizar la migración en sus leyes, el gobierno mexicano
también pretende no sólo profesionalizar al Instituto Nacional de Migración sino
combatir sus actos corruptos y por ello al menos 200 funcionarios han enfrentado
procesos no sólo administrativos sino también penales.
"Para garantizar ese
mejor trato estamos realizando un proceso indispensable: la depuración y el
fortalecimiento del Instituto Nacional de Migración. Que qué duda cabe, por
desgracia, había sido presa de corrupción, de arbitrariedad, y estamos
convenidos de que toda corrupción, toda arbitrariedad y todo abuso deben ser
erradicados de esta institución", afirmó.
El titular del poder Ejecutivo
Federal dijo que no se trata de un fenómeno generalizado, pero aclaró que
cualquier expresión de abuso y corrupción en el Instituto "es simple y
sencillamente intolerable para el gobierno de la República".
Informó que de
octubre de 2010 a la fecha fueron dados de baja más de 200 funcionarios que, al
menos presuntamente, incurrieron en irregularidades, y que algunos de ellos han
sido consignados.
"No vamos a parar hasta que todos los servidores públicos
que tiene que ver con migrantes sean confiables, sean profesionales y brinden
trato digno y humanos que los migrantes merecen".
El secretario de
Gobernación, José Francisco Blake Mora reconoció que no hay soluciones
definitivas en el corto plazo.
A su vez, Margarita Zavala, esposa del
Presidente, comentó que los migrantes son mucho más que una cifra y que todos
debemos estar dispuestos a aprender más, a trabajar y a respetar los derechos
humanos de los migrantes.