- La marina mercante mexicana que ha sido desmantelada en las últimas dos décadas
La bancada del Revolucionario Institucional en el Senado impulsa una reforma que pretende que embarcaciones nacionales sean las que transporten el petróleo y otras mercancías
CIUDAD DE MÉXICO.- La bancada del PRI en el Senado impulsa una
reforma para "rescatar" a la marina mercante mexicana que ha sido
desmantelada en las últimas dos décadas y sustituida por barcos
extranjeros que movilizan petróleo y mercancías nacionales.
"Se plantea establecer desde la ley la obligatoriedad de que en materia
de arrendamientos de buques el gobierno federal privilegie aquellos que
hayan sido construidos en México, con el objetivo de detonar el
desarrollo de esta área productiva del país", señaló el senador Mario
López Valdez, del PRI.
Al presentar las modificaciones a la Ley de Adquisiciones,
Arrendamientos y Servicios del Sector Público, cuya iniciativa se
analiza en comisiones, destacó que el desarrollo de la industria
naval ha sido olvidada.
Lo anterior, dijo, a pesar de que a la fecha se cuenta con 64
astilleros que han comprobado su enorme capacidad para la construcción
de importantes buques tanques, graneleros y
contenedores.
En entrevista, el legislador refirió que en Mazatlán hay un astillero
que tiene más de siete años en huelga, el de Guaymas está semicerrado y
el único que está en funcionamiento es el de Ensenada que decidió
cambiar su vocación pesquera por la reparación de yates.
Sin embargo, resaltó, la demanda del país en esta materia es
considerable; Pemex ha anunciado que debe sustituir numerosas
embarcaciones, que ha contemplado la reposición de su flota mayor y
menor, así como requerirá a mediano plazo de cinco buques tanque, de
remolcadores y lanchas de pasajeros, entre otros.
"La industria pesquera nacional tendrá la necesidad de reponer
atuneros, tiburoneros, sardineros y camaroneros, de hecho, la Comisión
Nacional de Pesca, ha manifestado su intención de reponer las flotas
camaroneras y sardineras que presentan una gran obsolescencia técnica",
aseveró López Valdez.
Aseguró que emprender la construcción naval de astilleros nacionales
logrará la resucitación de la marina mercante, y esto se logrará en la
medida en que, en principio, el gobierno adquiera lo
que genere esta rama y no opte por empresas extranjeras.
Las condiciones actuales de la construcción naval a nivel mundial se
apega a tiempos muy largos de respuesta, incluso la entrega de buques
de cualquier tipo y tamaño se mide en años; así de revivir a esta
industria en México, se estaría abriendo una ventana de oportunidad no
sólo a nivel nacional sino internacional.
Sobre todo si se considera que se pueden ofertar los productos en esta
materia a países de Centro y Sudamérica que tienen operaciones
petroleras, así como en aquellos con industria pesquera.