GUADALAJARA, JALISCO (16/JUL/2012).- Los actuales diputados cuentan con tres meses y medio para enmendar los problemas administrativos en los que se vieron envueltos desde que comenzó la LIX Legislatura. Y van a ser días difíciles, porque el pago de compromisos financieros se les complica cada vez más.
De acuerdo con datos obtenidos por este medio, las deudas del Congreso, o al menos las reconocidas hasta ahora, ronda los 170 millones de pesos, una cifra que equivale a cerca de 30% del presupuesto de este año del Legislativo.
Se trata de la suma de tres rubros ya documentados: 58.6 millones a la Consultora López Castro y Compañía, 21 millones al Sindicato de Trabajadores de la UdeG y 90 millones a Pensiones del Estado.
No obstante, las deudas serían todavía mayores si se suma que el pago anual de la nómina asciende a aproximadamente 270 millones de pesos y que, para los últimos tres meses de la Legislatura, aún requieren de cerca de 80 millones para hacer frente al pago de los salarios de los cerca de mil 200 empleados.
Los coordinadores del PRD, Raúl Vargas, y del PRI, Roberto Marrufo, reconocen que existe una “deuda importante” pero admiten que no conocen su monto con exactitud. El panista Héctor Álvarez se animó a calcularlo: estima que los diputados heredarán pasivos por un monto cercano a los 300 millones de pesos a sus sucesores. Eso equivaldría a 50% del presupuesto de 2012.