GUADALAJARA, JALISCO (01/FEB/2012).- Las limitaciones del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza de Jalisco para la certificación y depuración de policías y la Procuraduría estatal de Justicia, quedaron evidenciadas durante la primera sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el 16 de diciembre de 2011, cuando se reportó el siguiente raquítico avance en la aplicación de pruebas de control de confianza: De 23 mil 612 elementos (considerados todos los policías de los ámbitos estatal y municipal, e integrantes de la Procuraduría), quedan pendientes de evaluar 22 mil 971 agentes; la mayoría.
Es decir, apenas se han evaluado 641 oficiales, o lo que es igual, sólo 2.7% del estado de fuerza con que cuenta Jalisco en términos totales.
El Gobierno estatal se comprometió a fortalecer su Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza con la integración de 13 poligrafistas, 15 psicólogos y 20 evaluadores del entorno socioeconómico de los policías. El gasto no es cuantioso, pues la Comisión Permanente de Certificación y Acreditación ha determinado para todo el país que los salarios de estos funcionarios deben oscilar entre 15 mil y 18 mil pesos.
A nivel nacional hace falta la contratación de 447 poligrafistas, 569 sicólogos y 668 evaluadores del entorno socioeconómico, para tener capacidad operativa suficiente para certificar a todos los policías y agentes, por ello, en 2012 se creó un nuevo subsidio federal por tres mil millones de pesos para la evaluación.
El compromiso oficial es que al iniciar el año 2013, todos los policías del país deberán haber sido evaluados, y despedidos los que no cumplan los requisitos. En Jalisco, sólo el Ayuntamiento de Guadalajara se comprometió a ello.