GUADALAJARA, JALISCO (17/SEP/2011).- El
Consejo Estatal de Prevención de Accidentes en Jalisco (
CEPAJ) reconoce los
esfuerzos del Poder Legislativo en la Ley Salvavidas, y considera viables las
modificaciones recientemente realizadas.
Sin embargo, asegura que seguirá
pugnando porque en Jalisco se llegue a la tolerancia cero en alcohol en sangre,
y a las pruebas de alcoholimetría aleatorias.
Así lo dijo el coordinador
del Sistema de Atención Médica de Urgencia (SAMU) del CEPAJ, José Julio Santiago
Romero.
Explica que los cambios en el cuerpo comienzan desde la primera
copa ingerida; son casi imperceptibles, lo que hace a la persona seguir adelante
y conducir bajo los influjos del alcohol.
"El CEPAJ es la
Secretaría de
Salud Jalisco, y la secretaría está por la cero tolerancia, estamos de que si
tomas no manejes, sería lo ideal, la única manera de manejar seguro es manejar
sin alcohol".
Ejemplos de lugares como el Estado de Aguascalientes, en
donde la severidad en su legislación con tolerancia de cero alcohol en sangre
para quien maneja un automóvil, y que ha permitido reducir los accidentes de
manera exponencial, motivan al CEPAJ para continuar pidiendo que se hagan
reformas a la Ley Salvavidas.
Para el consejo, el hecho de haber cambiado
la tolerancia de alcohol de 150 mililitros por cada 100 mililitros de sangre, a
tan sólo 50 mililitros, es un gran avance para Jalisco, y la prueba es que estas
decisiones se han visto reflejadas en la disminución de accidentes de un año a
otro.
Con esto, nuestro Estado ya está dentro de los parámetros
internacionales, porque antes era uno de los lugares con tolerancia
mayor.
"De enero a agosto del 2010 hubo 583 defunciones por accidentes,
en donde se involucran atropellamientos, choques y volcaduras, para este 2011
fueron 489 defunciones, en el mismo periodo", informa el médico.
En
cuestión de las alcoholimetrías para detectar a personas en estado de ebriedad
en las calles, el CEPAJ propone que se hagan aleatorias, como lo ha hecho países
como España, con muy buenos resultados.
La justificación de la propuesta
es que los accidentes no sólo se dan de noche, y tampoco son exclusivos de las
personas que se cometen una infracción. Hay percances mortales también en la
mañana, y no se detecta a la gente que maneja bajo los influjos del
alcohol.
"Lo malo es que la gente ya sabe dónde está el radar, se avisan,
y cuando pasan por ahí le bajan de velocidad, así que pueden ir tomados y si no
cometen ninguna falta vial pues no les hacen la
prueba".
"Los números nos dan la pauta, si vemos que las
muertes se nos han reducido un 30% en un año, pues entonces quiere decir que es
efectivo y podemos ir por más".
José Julio Santiago Moreno, coordinador
del SAMU del CEPAJ.EL INFORMADOR/THAMARA VILLASEÑOR