GUADALAJARA, JALISCO.- El gobernador del Estado,
Emilio González Márquez, recibió al ex rector de la Universidad de Guadalajara,
Carlos Briseño Torres, en Casa Jalisco. Entre los temas que abordaron, dijo
Briseño Torres, estuvo el de ponerlo al tanto del proceso jurídico que se le
sigue.
Briseño le confió en que antes de que concluya el año, será
reinstalado en el cargo: “He estado pidiéndole a las autoridades federales que
se haga justicia pronta y expedita; esto quiere decir que en este mismo año se
debe resolver. Estoy confiado en lo que resuelvan los tribunales y esperaré
pacientemente la voz de la justicia”.
Advirtió que acatará cualquier
resolución que dicte la autoridad federal; sin embargo, insistió en que existen
los elementos jurídicos para que sea restituido en el cargo y, cuando eso
ocurra, “Raúl Padilla deberá ser puesto a disposición de la
autoridad”.
Afirmó que pondrá a la venta las empresas parauniversitarias y
ubicará en su lugar a los detractores: “Para Raúl Padilla probablemente le
espere la cárcel, tendrá que dar cuentas a la justicia. Para Carlos Briseño, le
espera una intensa tarea compleja que arrancará una vez que los tribunales
ordenen mi reinstalación como rector y tendré que ir reconstruyendo la legalidad
institucional de la UdeG. Tomaré cartas en el asunto porque han estado
despidiendo injusta e ilegalmente a personas afines a mí”.
Acentuó que no
regresará a dar clases a la
Universidad de Guadalajara porque le apuesta al
proceso jurídico, pero advirtió que tampoco cobrará este recurso.
El rector
depuesto comentó que ahora trabaja con recursos de amigos y con automóviles
prestados: “Sostengo este movimiento con recursos de mis amigos, con mis propios
ahorros, gracias a algunos familiares que me están apoyando, pero es difícil
enfrentar circunstancias tan adversas y no tener recursos”.
Criticó
particularmente a Gabriel Torres y a Javier Hurtado, a quienes calificó “que no
tenían la entereza suficiente para seguir en este proceso jurídico” que sin
duda, dijo, será largo.
“Los que no tuvieron entereza para sostenerse fue
porque sintieron que les llegaba alguna pequeña lumbre a sus aparejos, porque el
agua al cuello no es fácil resistirla, por eso se bajaron indignamente del carro
de esta lucha y tendrán que dar cuentas ante la sociedad”.
EL INFORMADOR/ ZAIRA RAMÍREZ