- En el banquete participan niños de entre ocho y 12 años de todo el país
El presidente pidió a los invitados que no dejaran caer nada al suelo porque ''Bo'', el perro de la familia Obama, está ''a dieta'' y ''se comerá todo lo que ve''
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (20/AGO/2012).- El presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, se coló por sorpresa en un almuerzo en la Casa Blanca ofrecido
por su esposa y primera dama, Michelle, a 54 niños ganadores de un concurso
sobre recetas sanas.
En el almuerzo, bautizado como "cena de Estado" por
la Casa Blanca para igualarlo con las que Obama agasaja a otros presidentes y
mandatarios cuando visitan el país, participan niños de entre ocho y 12 años de
todo el país.
"Escuché que había una cena de Estado aquí y por lo general
me invitan a las cenas de Estado, así que esta vez tuve que irrumpir en la
fiesta porque no quería perderme la diversión", bromeó Obama al aparecer en la
Sala Este de la Casa Blanca mientras se celebraba el almuerzo.
El
presidente pidió a los invitados que no dejaran caer nada al suelo porque "Bo",
el perro de la familia Obama, está "a dieta" y "se comerá todo lo que
ve".
"No soy un gran cocinero. Soy un cocinero normal. Puedo hacer una
buena tortilla", explicó Obama.
Su esposa agregó que Obama también sabe
cocinar chile y él apuntó: "Es cierto, hago un buen chile".
La anfitriona
de la "cena de Estado" fue Michelle Obama, que comió con los niños ganadores de
un concurso convocado en mayo para diseñar menús para la hora del almuerzo que
fueran saludables y a la vez económicos.
La iniciativa fue diseñada en
apoyo de la campaña "Let's Move" (Movámonos), que abandera la primera dama y
está destinada a luchar contra los problemas de obesidad que afectan a los niños
estadounidenses.
En un breve discurso, Michelle Obama calificó el
almuerzo como "uno de los mejores" eventos acogidos hasta ahora en la Casa
Blanca.
Las recetas ganadoras fueron seleccionadas por un jurado de
expertos en gastronomía y nutrición, entre los que se encontraban uno de los
cocineros de la Casa Blanca, Sam Kass, y el chef español Jose Andrés.