- Entre el sábado y el miércoles han muerto más de 400 civiles en Siria
Las fuerzas del régimen sirio bombardearon este jueves con cohetes la ciudad de Homs, en el sexto día de la ofensiva contra esta ciudad rebelde
DAMASCO, SIRIA (09/FEB/2012).- Más
de 80 civiles murieron este jueves a manos de las fuerzas del régimen del
presidente sirio Bashar al Asad, en su mayoría en Homs, en un conflicto que,
según la ONU, tiende a "agravarse" a falta de consenso internacional.
"Al
menos 53 civiles murieron en violentos bombardeos en Homs, 35 de ellos en el
barrio de Baba Amr, y 11 en el asedio a sus residencias en el barrio de
Inchaat", informó la entidad opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos
(OSDH, con sede en Londres).
Las fuerzas del régimen sirio bombardearon
este jueves con cohetes la ciudad de Homs, en el sexto día de la ofensiva contra
esta ciudad rebelde. Según el director del OSDH, entre el sábado y el miércoles
murieron más de 400 civiles en Siria.
Por otra parte, siete miembros de
las fuerzas de seguridad murieron y 12 resultaron heridos en una emboscada
tendida por soldados desertores en la ruta que conecta Deraa con la capital,
Damasco.
"Los cohetes llueven sin parar sobre Baba Amr", un barrio de
Homs, indicó un militante en esa localidad, Omar Chaker.
"Ciertos
edificios están totalmente destruidos. Homs es una ciudad triste, una ciudad
fantasma", dijo Jad al Homsi, otro militante, quien estimó que las armas en
poder del Ejército Sirio Libre (ASL) "no pueden hacer frente a los cohetes del
régimen".
Más allá de Homs, las tropas regulares llevaban a cabo
operaciones contra otros bastiones de la revuelta popular, como Deir Ezor,
Zabadani y Madaya, a unos 40 kilómetros al norte de Damasco, Idleb (en el
noroeste) y varias aldeas en la provincia de Deraa (en el sur).
Unos 10
civiles murieron en Zabadani, cuatro en Idleb, uno en Deraa y siete en Jaldiye,
cerca de Damasco.
Como cada semana desde el inicio de la revuelta, los
militantes llamaron a los sirios a manifestarse masivamente el viernes, ahora
para denunciar el apoyo de Rusia al régimen de Al Asad y su veto a una
resolución de la ONU de condena de la represión.
"Rusia mata a nuestros
niños. Son sus aviones, sus vehículos blindados y su veto, los que también matan
a nuestros niños", escribió un militante en la página "Syrian Revolution
2011".
El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal núcleo de la oposición,
afirmó en un comunicado que la credibilidad de Moscú quedó "enormemente
afectada".
"Rusia precisa recuperar su credibilidad ante el pueblo sirio,
usando su influencia sobre el régimen" para que cese de inmediato la matanza y
negociar la salida del presidente Al Asad, propuso el CNS en su
comunicado.
Representantes del CNS mantuvieron encuentros el jueves en
Catar para discutir la coyuntura política "antes de reuniones importantes como
la del Consejo de Cooperación del Golfo y de la Liga Árabe".
El primer
ministro británico, David Cameron, lamentó este jueves que el régimen sirio
parezca determinado a matar a sus propios ciudadanos y llamó a la comunidad
internacional a "responder con la mayor severidad posible".
El miércoles,
el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que "la brutalidad de la que
somos testigos en Homs, con armas pesadas usadas contra edificios residenciales,
lleva a pensar lamentablemente que la situación se agravará".
En opinión
de Ban, Al Asad "deberá ser responsabilizado" por los bombardeos en Homs.
También había anunciado que el Consejo de Seguridad examinaría pronto una
solicitud de la Liga Árabe sugiriendo una "misión conjunta en Siria, con un
emisario especial común", después de que la organización árabe decidiera, según
él, enviar de nuevo a sus observadores al país.
Frente al bloqueo en la
ONU, varios países han tomado medidas unilaterales para acentuar el aislamiento
del régimen.
Estados Unidos cerró su embajada en Damasco, varios países
llamaron a sus embajadores y las seis monarquías del Golfo decidieron expulsar a
los diplomáticos sirios.
Libia dio a los diplomáticos sirios 72 horas
para salir del país, según la agencia oficial Lana.
Turquía quiere
organizar una conferencia internacional sobre la crisis siria y Estados Unidos
anunció una próxima reunión de un grupo de países "amigos del pueblo
sirio".
Por el contrario, Irán reafirmó su apoyo a Al Asad y acusó a
Estados Unidos y a sus aliados de querer provocar una nueva guerra regional para
romper la línea de resistencia dirigida por Teherán y Damasco frente a
Israel.