- La presidente mencionó la irregular situación de la Base Naval de Guantánamo
Rousseff arribó el lunes por la tarde a Cuba, su primer paso en una gira caribeña que también la llevará hacia Haití el miércoles
LA HABANA, CUBA (31/ENE/2012).-
La presidenta Dilma Rousseff se entrevistó el martes con su colega cubano Raúl
Castro y advirtió que el tema de los derechos humanos no debe ser usado por
algunas naciones como un arma política o ideológica contra otras.
"Yo
concuerdo en hablar de derechos humanos dentro de una perspectiva multilateral",
dijo Rousseff a periodistas de su país que le preguntaron sobre si tratará sobre
el tema con las autoridades cubanas como se lo demandaron muchos críticos de la
isla.
La mandataria argumentó que no se vale "tirar piedras" cuando hay
"techo de vidrio".
"No es posible hacer de la política de derechos
humanos solo una arma de combate político-ideológico. El mundo tiene que
convencerse de que es algo de que todos los países tienen que responsabilizarse,
incluido el nuestro", agregó la gobernante sudamericana tras iniciar su agenda
oficial colocando flores junto a la estatua del prócer José Martí.
Como
ejemplo la presidente mencionó la irregular situación de la Base Naval de
Guantánamo en el oriente cubano, convertida en prisión militar por Estados
Unidos y que ha sido señalada como un centro de abusos contra prisioneros por
grupos de derechos humanos de todo el mundo.
Rousseff arribó el lunes por
la tarde a Cuba, su primer paso en una gira caribeña que también la llevará
hacia Haití el miércoles.
Respecto a Yoani Sánchez, un bloguera crítica
del gobierno cubano por quien le habían pedido intervenir para que se le permita
viajar a su país, la mandataria expresó que "Brasil dio su visa para la
bloguera. Los demás pasos no son competencia del gobierno brasileño".
La
propia oficina presidencial sudamericana indicó que el viaje a la isla buscaba
sobre todo impulsar el intercambio comercial entre las dos naciones, que creció
31% el año pasado para ubicarse en una cifra récord de 642 millones de
dólares.
En sus comentarios a periodistas Rousseff se mostró contraria a
las sanciones estadounidenses contra Cuba y recordó que su país tiene créditos
otorgados a Cuba para la compra en el sector alimentario por unos 400 millones
de dólares.
Además, la mandataria comentó que se ejecutan créditos por
200 millones de dólares en la venta a la isla "de equipos, máquinas, pequeños
tractores, recolectores, para estimular la producción de alimentos en
Cuba".
Sin embargo el mayor negocio de Brasil en Cuba es la
reconstrucción del puerto de Mariel, en las afueras de la capital cuyo valor
total es de unos 900 millones de dólares, de los cuales más de 600 millones
correrán a cargo del país sudamericano.
"No es solo un puerto, es un
sistema logístico de exportación de bienes producidos aquí en Cuba", señaló
Rousseff.
Se espera que la delegación brasileña recorra el Puerto de
Mariel y que la mandataria vea al ex presidente Fidel Castro antes de partir el
miércoles por la mañana a Haití.
Paralelamente, el lunes, la compañía
brasileña Odebrecht anunció que firmará un contrato con las autoridades cubanas
para invertir y administrar un ingenio azucarero en la provincia de Cienfuegos,
al centro del país.