- La torre del reloj de 96 metros de altura fue terminada en 1859
Se inclina cada vez más, un poco como la de pisa aunque a una escala mucho menor
LONDRES, INGLATERRA (24/ENE/2012).- Una comisión
parlamentaria británica decidió este lunes hacerse cargo sin prisas de un
fenómeno actualmente visible a simple vista: la torre del Big Ben se inclina
cada vez más, un poco como la de pisa aunque a una escala mucho menor.
Un
portavoz de la Cámara de los Comunes relativizó el peligro y la urgencia del
asunto al indicar que los diputados van a "estudiar si conviene pedir a
un grupo de autoridades que empiece a pensar en maneras eventuales de renovar el
palacio de Westminster".
El palacio, algunas de cuyas partes se remontan
al siglo XI, alberga las dos cámaras del parlamento británico y la torre del
reloj de 96 metros de altura terminada en 1859. Se la conoce como Big Ben, que
en realidad es el nombre de la mayor de sus campanas, de 13 toneladas de
peso.
"Es el principio de un proceso muy, muy largo", dado que el examen
preliminar puede durar entre 15 y 20 años, precisó el portavoz.
"No hay
ningún peligro inmediato", comentó a la BBC John Burland, experto del Imperial
College de Londres.
Al ritmo actual, "se necesitarán 10 mil años para
alcanzar el ángulo de la torre de Pisa", agregó.
Según este experto, la
inclinación de la torre y las grietas constatadas en el palacio de Westminster
se remontan probablemente a muchos años, y no están directamente ligadas a la
construcción de un aparcamiento subterráneo de cinco plantas y a una nueva línea
de metro a finales del siglo XX.
Una investigación oficial cuyas
conclusiones se publicaron en 2010 estimó que la inclinación del Big Ben se
acentuó en agosto de 2003 por razones desconocidas, y aumenta anualmente de 0.9
mm.
Los diputados encargados de la gestión patrimonial del palacio de
Westminster deben examinar todas las opciones, incluidas las más radicales como
la demolición, el alquiler o la venta.
Estas últimas posibilidades
"seguramente no forman parte de la reflexión oficial", comentó un portavoz de la
comisión.
Como si se tratara de atajar las especulaciones inmobiliarias o
editoriales. El diario Daily Telegraph escribía este lunes que una medida de
recompra podría interesar a "promotores extranjeros", que podrían ser rusos o
chinos.