- Los presuntos terroristas se hallaban acampados en la cercana localidad de Geifa
La ofensiva fue lanzada al alba por supuestos militantes de Al Qaeda, que se hicieron con el control de los puntos clave de la localidad y levantaron banderas negras
SANÁ, YEMEN (15/ENE/2012).- La organización terrorista Al Qaeda hizo hoy
una nueva demostración de fuerza en el Yemen con la toma de la ciudad de Rada,
al sur de la capital Saná, donde, en otro incidente, fue secuestrado un
funcionario noruego de Naciones Unidas.
Según
informaron residentes en Rada, La ofensiva de Rada fue lanzada
al alba por cientos de supuestos militantes de Al Qaeda, que se hicieron con el
control de los puntos clave de la localidad y levantaron banderas negras en las
que se lee "No hay otro dios que Alá, Mahoma es el profeta de Alá"..
Con rapidez, los militantes de Al Qaeda se hicieron
fuertes en enclaves estratégicos como la fortaleza o la histórica madraza
(escuela coránica) de Ameriya, construida en el siglo XVI.
Un testigo de
los hechos, Yusef Ali, relató a Efe cómo los presuntos terroristas se hallaban
acampados en la cercana localidad de Geifa y lanzaron su ofensiva nada más
amanecer.
Los residentes de Rada, a 150 kilómetros al sur de Sana, temían
que a lo largo del día estallara la violencia cuando el ejército tratara de
recuperar posiciones, como ocurrió en la ciudad meridional de Zinyibar,
controlada por Al Qaeda el pasado mayo y liberada tres meses después tras
sangrientos enfrentamientos.
Sin embargo, las calles aparecen
prácticamente desiertas de hombres armados, salvo en algunos puntos de
conflicto, y varios líderes tribales han comenzado a viajar hasta la ciudad para
intentar mediar entre los terroristas y las autoridades locales.
Nada más
tomar el control de la ciudad, grupos de hombres armados circularon por las
calles y eliminaron todas las manifestaciones que consideran contrarias a la
"sharia" (ley islámica), como los maniquíes de las tiendas de ropa.
Para
tranquilizar a la población, los "yihadistas" lanzaron soflamas por altavoces en
las que aseguraron que no piensan dañar a la gente y que solo quieren aplicar
"la ley de Alá".
Los combatientes parecen estar dirigidos por Tarek al
Dahab, cuñado de Anuar el Awlaki, líder de Al Qaeda en el Yemen hasta su muerte
en un bombardeo aéreo estadounidense.
Las primeras informaciones
apuntaron que todos los militantes eran de nacionalidad yemení, pero varios
residentes comentaron a Efe que algunos tienen rasgos asiáticos.
Al Qaeda
cuenta con campos de entrenamiento en el sur del país, según las autoridades
yemeníes y estadounidenses, y en los últimos meses sus combatientes han
protagonizado fuertes enfrentamientos con el ejército yemení.
La
organización terrorista y grupos afines se han hecho especialmente fuertes en la
provincia meridional de Abien y durante varios meses controlaron
Zinyibar.
Mientras Al Qaeda tomaba al asalto Rada, un grupo armado de
combatientes tribales secuestró a un funcionario noruego de Naciones Unidas en
Saná.
Los secuestradores han pedido a las autoridades la excarcelación de
un miembro de su tribu, detenido por su pertenencia a un grupo islamista
radical, a cambio de liberar al noruego, según los mediadores tribales que se
han puesto en contacto con el Gobierno yemení.
Una fuente policial
explicó a Efe que los milicianos detuvieron el vehículo en el que viajaba el
funcionario bajo amenazas y se lo llevaron en un todoterreno hacia la provincia
de Marib, a 190 kilómetros al noreste de la capital yemení.
Este tipo de
acciones se produce con relativa frecuencia en el Yemen y suele resolverse con
la puesta en libertad del capturado, después de que los secuestradores estimen
que se han cumplido sus demandas.
El último caso es el de la cooperante
francesa de origen marroquí Mariam al Hasani, que fue capturada a finales de
noviembre del año pasado y liberada dos días después.