PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ (13/ENE/2012).- Haití retumbó ante varias marchas por la capital que
organizaciones sociales celebraron para rendir homenaje a los más de 300
mil muertos que dejó el terremoto de 2010 del que se cumplieron dos
años el día de ayer. Los protestantes aprovecharon para exigir cambios
en el proceso de reconstrucción del país.
“El 12 de enero yo estaba en casa, mis hijos habían vuelto de la
escuela, y hacia las cinco de la tarde la tierra comenzó a temblar”,
recordó Gilbert Deconseant, quien perdió en la catástrofe a sus hijos
Clyde y Chester, de 12 y 18 años, respectivamente.
La mujer, quien hoy portaba una cinta negra en el brazo en señal de luto
por sus seres queridos, dijo que le gustaría que hubiera un cambio en
el país, sobre todo en la forma de construcción de las viviendas.
Los manifestantes se detuvieron también en la sede de la Universidad de
Puerto Príncipe, donde rindieron homenaje a las cerca de 600 personas,
sobre todo estudiantes y algunos profesores, que murieron al venirse
abajo el edificio de cuatro plantas en el que se encontraban.
El decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jean Michel Félix,
explicó que con este acto se quiso recordar a las víctimas y honrar su
memoria.
La Coordinadora Nacional de Defensa de los Derechos de las Mujeres
(Conap) recibió en uno de sus locales la visita de los manifestantes,
quienes recordaron a Anne Marie Coriolan, Magalie Marcelin y Myriam
Merlet, tres activistas desaparecidas en la tragedia, y al conjunto de
las víctimas.
La dirigente de Conap Daniélle Magloire indicó que la intención de la
marcha no fue solo rendir homenaje a las víctimas, sino aprovechar para
“hacer una reivindicación de la memoria del país y hablar de los
derechos socio económicos y de la violencia contra las mujeres”.
Magloire resaltó que “no hay lugares de memoria (espacios para el
recuerdo de las víctimas) porque el Estado no los ha construido” y los
consideró necesarios para mantener viva la memoria de los desaparecidos.
Varios actores disfrazados de zombis pusieron el punto de color con su
presencia en la manifestación para representar a los fallecidos en la
catástrofe al tiempo que lanzaban un mensaje crítico con el sistema
político y reclamaban “desescombrar el Estado” para construir un Haití
diferente.
El panorama para el enviado del Banco Mundial (BM) a Haití no es muy
favorable. El portugués Alexandre Abrantes indicó que la reconstrucción
de Haití podría necesitar de siete a 10 años más por las dificultades a
las que se enfrenta el país y aseguró que pese al lento progreso, los
resultados de los proyectos de asistencia están dando sus frutos.
El presidente de Haití, Michel Martelly, presidió el acto oficial de
conmemoración del segundo aniversario, celebrado en Titanyen (al norte
de Puerto Príncipe) y al recordar el “golpe duro” que supuso el
terremoto, planteó que el país debe reconstruirse sobre nuevas bases.
Para saber
Apoyo de México
México mantiene su cooperación con esa nación en tres ámbitos
principales: agricultura, educación y salud, informó la Secretaría de
Relaciones Exteriores (SRE). Estos programas forman parte de la
segunda etapa del apoyo mexicano al país caribeño, la cual se desarrolla
desde agosto de 2010.
CRÓNICA
“Haití no está condenado a vivir así”
La empresaria haitiana Nadine Cardozo, superviviente del terremoto que
asoló el país caribeño hace dos años, afirma que “Haití no está
condenado a vivir siempre así, porque no sería justo”, y está convencida
de que, “a pesar de que conocemos momentos difíciles, saldremos
adelante”.
El 17 de enero de 2010, la empresaria haitiana fue rescatada por un
equipo de Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF), tras permanecer cinco
días atrapada bajo los escombros del hotel que regenta en Puerto
Príncipe.
“La emoción está siempre ahí y no creo que la distancia en el tiempo
vaya a terminar con ella. Ayuda un poco, pero no tanto, porque hay
sentimientos y traumatismos que no se pueden y, quizá, no se deben
olvidar”.
Cardozo recordó el momento en el que, a través del hueco abierto entre
los escombros, vio el rostro de Edgar, el bombero peruano que llegó
hasta ella y la tranquilizó antes de sacarla de allí.
Tampoco olvidará —afirma— “la visión al salir del grupo de bomberos
trabajando con tanto corazón. Pasaron 18 horas luchando para
rescatarme”.
De aquel instante Cardozo asegura que surgió una unión “muy especial”
que se tradujo poco después en una estrecha colaboración con la ONG
española, que hasta el momento ha donado cuatro ambulancias
medicalizadas, ha potabilizado el agua del hospital de Puerto Príncipe y
trabaja en la construcción de dos escuelas.
Pero lo que más necesita el país, según la empresaria haitiana, es crear
trabajo, “para que cada uno pueda pasar de sobrevivir a vivir
dignamente”.
Para Cardozo el problema radica en que, después del terremoto hubo un
cambio de Gobierno, “y eso no ha ayudado, sino que ralentizó todo”,
aunque espera que ahora “la situación mejore y se desbloquee la entrada
de dinero”.
REACCIONES
Piden más apoyoOrganización de Estados Americanos
El secretario general de la OEA , José Miguel Insulza, pidió a la comunidad internacional mejorar la coordinación de la ayuda humanitaria a Haití y trabajar con las autoridades locales.
Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó los relevantes avances que tanto el pueblo como el Gobierno haitianos han logrado en la reconstrucción de la devastada nación caribeña. Expresó que aunque se han registrado grandes progresos en la zona, esa nación necesita mucha más ayuda.
Inauguran universidad en Puerto PríncipeApuestan por educación para garantizar futuro de la islaEl presidente dominicano, Leonel Fernández, y su homólogo haitiano,
Michel Martelly, apostaron por la educación para garantizar el futuro
del deprimido Haití, con la entrega —de Fernández— en la localidad de
Lemonade, en el norteño departamento de Cabo Haitiano, de una
universidad que el Gobierno de República Dominicana prometió al vecino
país tras el sismo y que acogerá hasta a 10 mil estudiantes en
diferentes tandas. Con un costo de 30 millones de dólares, la
Universidad Henri Christophe consta de cuatro edificios y 72 aulas,
biblioteca, laboratorio científico, sala de reunión, centro de
informática, área de enfermería, un auditorio, una cafetería, entre
otros.