- Unas 520 mil personas que quedaron sin casa y viven en campamentos
El país vive una jornada de duelo y reflexión, la población ha sido invitada al recogimiento y al homenaje a las víctimas de la catástrofe
PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ (12/ENE/2012).- Organizaciones sociales de
Haití celebraron hoy varias marchas por la capital, Puerto Príncipe, para rendir
homenaje a los 300 mil muertos que dejó el terremoto de 2010, del que hoy se
cumplen dos años, ocasión que aprovecharon para exigir cambios en el proceso de
reconstrucción del país.
Haití vive hoy una jornada de duelo y reflexión
declarada no laborable por el Gobierno, por lo que la población ha sido invitada
al recogimiento y al homenaje a las víctimas de la catástrofe que azotó la
capital y varias ciudades cercanas el 12 de enero de 2010.
Murieron más
de 300 mil personas, hubo otros tantos heridos y se calcula que 1.5 millones de
personas resultaron afectadas en la tragedia, que dejó más de diez millones de
metros cúbicos de escombros, de los que se ha retirado la mitad, mientras
520 mil personas que quedaron sin casa siguen viviendo en campamentos
provisionales a pesar del tiempo transcurrido.
Convocada por
organizaciones de defensa de los derechos humanos, una de las concentraciones
comenzó en el cementerio de Sainte Marie, en el sector de Canape Vert, donde los
manifestantes depositaron una corona de flores en una fosa común que acoge los
restos de 200 víctimas del terremoto.
"El 12 de enero yo estaba en casa,
mis hijos habían vuelto de la escuela, y hacia las cinco de la tarde la tierra
comenzó a temblar", recordó Gilbert Deconseant, quien
perdió en la catástrofe a sus hijos Clyde y Chester, de 12 y 18 años,
respectivamente.
La mujer, quien hoy portaba una cinta negra en el brazo
en señal de luto por sus seres queridos, dijo que le gustaría que hubiera un
cambio en el país, sobre todo en la forma de construcción de las
viviendas.
"El Estado tiene que revisar cómo construye la gente las casas
para evitar que se hundan por estar mal edificadas", agregó.
Los
manifestantes se detuvieron también en la sede de la Universidad de Puerto
Príncipe, donde rindieron homenaje a las cerca de 600 personas, sobre todo
estudiantes y algunos profesores, que murieron al venirse abajo el edificio de
cuatro plantas en el que se encontraban.
El decano de la Facultad de
Ciencias Sociales, Jean Michel Félix, explicó que con este acto se quiso
recordar a las víctimas y honrar su memoria.
"Nuestro mensaje es que la
Universidad recuerda, la universidad se inclina (en señal de respeto) y la
Universidad avanza", dijo a Efe.
La Coordinadora Nacional de Defensa de
los Derechos de las Mujeres (Conap) recibió en uno de sus locales la visita de
los manifestantes, quienes recordaron a Anne Marie Coriolan, Magalie Marcelin y
Myriam Merlet, tres activistas desaparecidas en la tragedia, y al conjunto de
las víctimas.
La dirigente de Conap Daniélle Magloire indicó que la
intención de esta marcha no fue solo rendir homenaje a las víctimas, sino
aprovechar para "hacer una reivindicación de la memoria del país y hablar de los
derechos socio económicos y de la violencia contra las mujeres".
Magloire
resaltó que "no hay lugares de memoria (espacios para el recuerdo de las
víctimas) porque el Estado no los ha construido" y los consideró necesarios para
mantener viva la memoria de los desaparecidos.
Varios actores disfrazados
de zombis pusieron el punto de color con su presencia en la manifestación para
representar a los fallecidos en la catástrofe al tiempo que lanzaban un mensaje
crítico con el sistema político y reclamaban "desescombrar el Estado" para
construir un Haití diferente.
El secretario de la Plataforma de
Organizaciones Haitianas de Derechos Humanos (POHDH), Antonal Mortimé, recordó
otras reivindicaciones del acto, como la participación de los siniestrados en la
reconstrucción del país y el rechazo "a la política imperialista" en ese
proceso, representada por la presencia del expresidente estadounidense y enviado
de la ONU para Haití, Bill Clinton.