- En 2011 ambas partes relajaron sus postura
Myung-bak invitó una vez más a Corea del Norte a renunciar de forma incondicional a las armas nucleares
SEÚL, COREA DEL SUR (01/ENE/2012).- El presidente de
Corea del Sur, Lee Myung-bak,
aseguró hoy en su discurso de Año nuevo que Seúl abrirá una "ventana" a la
mejora de las relaciones con la nueva Corea del Norte de Kim Jong-un, informó la
agencia local de noticias Yonhap.
Lee Myung Bak también expresó su
esperanza de que este año marque "un punto de inflexión" a la hora de resolver
el asunto nuclear de
Corea del Norte mediante la reanudación de las
conversaciones a seis bandas, proceso orientado a frenar las ambiciones atómicas
y que se halla estancado desde 2008.
Las partes implicadas en las
conversaciones a seis bandas -las dos Coreas, Estados Unidos, China, Rusia y Japón-
llevaron a cabo en 2011 diversos encuentros orientados a retomar el proceso,
pero ninguno de ellos se saldó con acuerdos concretos.
En su discurso de
Año Nuevo, el presidente surcoreano invitó una vez más a Corea del Norte a
renunciar de forma incondicional a las armas nucleares si desea regresar al
citado sistema de diálogo multilateral, que permitiría al país comunista
negociar asistencia exterior para mejorar su economía en crisis
permanente.
El presidente surcoreano también advirtió de que si Pyongyang
vuelve a hacer provocaciones, Seúl "responderá sólidamente" a cualquiera de
ellas, en referencia a los ataques al buque Cheonan y la isla de Yeonpyeong de
2010, de los que Corea del Sur culpa a Corea del Norte.
Ambos ataques,
que dejaron 50 muertos en las filas surcoreanas, elevaron al máximo la tensión
entre las dos Coreas a finales de 2010, aunque en 2011 ambas partes relajaron
sus posturas paulatinamente.
"El objetivo más importante en este momento
es la paz y la estabilidad en la Península Coreana", afirmó hoy Lee, en una
coyuntura regional marcada por el traspaso del poder en Corea del Norte de Kim
Jong-il, fallecido el pasado 17 de diciembre, a su hijo menor, Kim
Jong-un.
Por su parte, Corea del Norte emitió ayer su mensaje de Año
Nuevo, en el que confirmó su intención de mantener las políticas de línea dura
impulsadas bajo el liderazgo de Kim Jong-il e instó al Ejército y al pueblo a
seguir y defender al nuevo "líder supremo" Kim Jong-un.