- Un grupo de insurgentes en el suroeste paquistaní destruyó los camiones cisterna
Los camiones cisterna se dirigían de vuelta a la ciudad portuaria sureña de Karachi, ya que la frontera sigue sellada a los suministros para las tropas internacionales
ISLAMABAD, PAKISTÁN (12/DIC/2011).- Un grupo de insurgentes en el suroeste
paquistaní destruyó seis camiones cisterna de las fuerzas de la OTAN desplegadas
en Afganistán y mató a uno de sus conductores, informó hoy una fuente
policial.
Hombres armados atacaron a las 20:25 de ayer (15:25 GMT) los
vehículos en el distrito de Sibbi, situado en la provincia suroccidental de
Baluchistán, según la fuente.
Los camiones cisterna se dirigían de vuelta
a la ciudad portuaria sureña de Karachi, ya que la frontera sigue sellada a los
suministros para las tropas internacionales desplegadas en
Afganistán.
Este ataque llega después de que otro grupo de hombres
armados asaltara el pasado día 8 una terminal en Qüetta, capital de Baluchistán,
e incendiara al menos 30 camiones cisterna de la OTAN.
Pakistán decidió
cerrar el paso fronterizo de Chamán, situado en esta provincia, y el más norteño
de Khyber, por el que discurre la mayoría del tráfico terrestre, como represalia
por el ataque de la OTAN que mató a 24 soldados paquistaníes el día 26 de
noviembre.
Fuentes de seguridad consultadas por coinciden en que el
bloqueo no puede alargarse durante demasiado tiempo, ya que las fuerzas
internacionales, a pesar de tener otras vías de suministro por Asia Central,
dependen de estas rutas.
En una entrevista con la cadena británica BBC,
el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, ha apuntado que su Gobierno
podría tardar "semanas" en reabrir a la OTAN el tránsito de sus vehículos hacia
Afganistán.
La otra medida anunciada por Pakistán como represalia por el
ataque en la frontera fue finalmente aplicada ayer.
El Gobierno anunció
que la base aérea de Shamsi, que EU usaba para que repostaran sus aviones no
tripulados, ya ha sido desalojada.
Pese a ello, los analistas militares
coinciden en que Washington podrá seguir lanzando sus ataques con aviones no
tripulados, ya que dispone de otras bases.