- Recalcó que no se puede lograr una verdadera democracia si se excluye a las mujeres
La designación de Johnson Sirleaf viene rodeada de polémica, ya que fue hecha pública días antes de que se celebraran los comicios en Liberia
OSLO, NORUEGA (10/DIC/2011).- La presidenta de Liberia, Ellen Johnson
Sirleaf, homenajeó hoy al recibir el Nobel de la Paz 2011 a todas las mujeres
del mundo, "en especial a las que han visto qué desastres produce la violencia
despiadada".
Johnson Sirleaf recordó también a todas las mujeres que han
ganado el premio con anterioridad y a aquellas "que con su lucha privada y
silenciosa ayudaron a formar nuestro mundo".
"No tengáis miedo de
condenar la injusticia, aunque estéis en minoría. No tengáis miedo de buscar la
paz, aunque habléis con una voz débil. No tengáis miedo de exigir la paz", dijo
la presidenta de Liberia en la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz 2011,
que se celebraba en el ayuntamiento de Oslo.
Johnson Sirleaf comparte el
premio con su compatriota Leymah Roberta Gbowee y la yemení Tawakkol Karman,
distinguidas todas "por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y
sus derechos a una participación plena en el trabajo de construcción de la paz",
según el fallo del Comité Nobel noruego.
El Nobel de la Paz debe servir
como plataforma a todas sus "hermanas", sin importar nacionalidad, religión o
raza, dijo Johnson Sirleaf, que mostró su "esperanza" y "optimismo" por el
futuro, si bien recordó que hay "enormes retos" y que "en muchas partes del
mundo hay crímenes contra las mujeres de los que no se habla".
Johnson
Sirleaf calificó de "exitosas" las recientes elecciones en la que ha revalidado
su presidencia y aunque lamentó los incidentes violentos ocurridos, resaltó que
se había "consolidado" la transformación de Liberia en una democracia.
En
su discurso, el primero de las ganadoras, envió también la "simpatía" y el
"respeto" del pueblo de Liberia a Noruega por la "tragedia" vivida hace cinco
meses, cuando el ultraderechista Anders Behring Breivik mató a 77 personas en un
doble atentado.
Johnson Sirleaf, de 72 años, accedió al poder tras ganar
las elecciones de noviembre de 2005, convirtiéndose en la primera presidenta
africana elegida de forma democrática y desde ese puesto "ha contribuido a
asegurar la paz en Liberia, promover el desarrollo económico y social y reforzar
la posición de las mujeres".
La designación de Johnson Sirleaf viene
rodeada de polémica, ya que fue hecha pública días antes de que se celebraran
los comicios en Liberia, en los que la oposición, que promovió un boicot, la
acusó de fraude tras lograr su segundo mandato.
En el discurso que abrió
la ceremonia, el secretario del Comité Nobel noruego, Thorbjørn Jagland, resaltó
que no se puede lograr ni paz ni democracia duraderas "a menos que las mujeres
logren las mismas oportunidades que los hombres para influir en el desarrollo de
la sociedad a todos los niveles".
Jagland citó la resolución 1325 del
Consejo de Seguridad de la ONU en 2000, que por primera vez convirtió en
cuestión de seguridad internacional la violencia contra las mujeres en
conflictos bélicos y resaltó la necesidad de que participen igual que los
hombres en los procesos de paz.
Pero hizo hincapié en que hay un "largo
camino" hasta que los objetivos de esta y otras resoluciones posteriores sean
alcanzados.
Como ejemplo recordó que ninguna mujer ha sido designada
todavía para liderar unas negociaciones de paz conducidas por la ONU.