- Se cree que se trataba de presuntos sicarios de un cartel de México
Una operación encubierta en Texas, Estados Unidos para arrestar a un grupo de narcotraficantes al momento de una entrega de droga, terminó en una balacera
CIUDAD DE MÉXICO (23/NOV/2011).- Una operación encubierta en Texas, Estados
Unidos para arrestar a un grupo de narcotraficantes al momento de una entrega de
droga, terminó en una balacera que cobró la vida de un civil que colaboraba con
las autoridades estadounidenses y dejó a un policía herido.
El incidente
ocurrió en el Condado de Harris, en la zona metropolitana de Houston, cuando un
infiltrado haciéndose pasar por camionero conducía hacia el lugar donde
entregaría una cargamento de más de 130 kilos de mariguana.
De la nada, según
reportan los medios estadounidenses Fox News y Houston Chronicle, tres
camionetas tipo sport-utility con presuntos "Zetas" a bordo emboscaron el
tráiler y abrieron fuego contra la cabina, matando al conductor.
"No vamos a
tolerar este tipo de maleantes allá afuera usando sus armas como si estuvieran
en el salvaje oeste. Vamos a ir tras ellos", dijo Javier Peña, el nuevo jefe de
la división de Houston de la Agencia Antidrogas de EU (DEA, por sus siglas en
inglés).
Los principales diarios fronterizos en Estados Unidos han calificado
el ataque de los presuntos "zetas" como una emboscada "al estilo mexicano",
debido al gran número de incidentes similares que ocurren en el sur del Río
Bravo.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, cuando los
narcotraficantes abrieron fuego contra el camionero los agentes arribaron al
lugar y repelieron la agresión con el objetivo de aprehender a los atacantes. La
refriega terminó con un oficial herido en la pierna y el conductor del tráiler
sin vida.
Hasta el momento las autoridades han capturado a cuatro sujetos
identificados como Eric De Luna, Fernando Tavera, Ricardo Ramírez y Rolando
Reséndiz, quienes dijeron pertenecer a una célula de "Los Zetas" que opera en
Texas.
Sin embargo, las autoridades intentan descifrar por qué este grupo
criminal autorizó un ataque tan violento en suelo americano por apenas 130
kilogramos de mariguana.
"Todo el mundo está sorprendido con el descaro del
ataque. Nunca hemos visto esta clase de violencia, y nos preocupa", agregó Peña.