WASHINGTON, EU (25/SEP/2011).- El primer ministro israelí, Benjamín
Netanyahu, acusó hoy nuevamente a los palestinos de buscar la creación de un
Estado sin ofrecer a Israel la paz, y les instó a que retomen unas negociaciones
que incluyan el reconocimiento del Estado judío.
"Los palestinos quieren
un Estado, pero a cambio tienen que dar la paz. Lo que están tratando de hacer
en las Naciones Unidas es lograr un Estado sin dar a Israel la paz y seguridad,
y creo que eso está equivocado", dijo Netanyahu en una entrevista con un
programa de la cadena televisiva NBC.
Netanyahu aseguró que, hoy por hoy,
estaría dispuesto a cambiar su itinerario, permanecer en Nueva York y "empezar
ahora mismo las negociaciones de paz" algo que el presidente de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, "no haría".
La solución aceptable
es regresar a las negociaciones "para lograr dos Estados para dos pueblos, un
Estado palestino desmilitarizado que reconoce un Estado judío", dijo.
El
primer ministro israelí hizo esas declaraciones dos días después de que Abás
solicitara ante la Asamblea General de Naciones Unidas la adhesión de Palestina
al organismo mundial, pese a la amenaza de veto de Estados Unidos.
Abás
fue recibido como héroe a su regreso a Ramala, la ciudad que estalló de alegría
el viernes y donde hoy anunció ante la multitud que "ha llegado la primavera
palestina".
Netanyahu consideró hoy que la situación de los palestinos es
"muy sencilla": "Si quieres alcanzar la paz, deja de lado todas tus
precondiciones, y siéntate a la mesa de negociaciones".
Preguntado sobre
el estancamiento de ese diálogo, suspendido hace un año tras la negativa de
Netanyahu de prorrogar la moratoria de los asentamientos judíos en los
territorios ocupados, Netanyahu sugirió que la culpa la tienen los palestinos
por no responder con reciprocidad.
"Creo que los palestinos están
tratando de obviar las negociaciones. Están tratando de conseguir un Estado para
continuar el conflicto con Israel, en vez de ponerle fin. Básicamente están
tratando de evitar las negociaciones de paz, yendo ante la ONU para que una
mayoría automática en la Asamblea General de la ONU les dé un Estado", se quejó
Netanyahu.
Por otra parte, negó que Israel esté "aislado" políticamente y
señaló que países como Estados Unidos, Grecia, Bulgaria, Polonia, Holanda y
Chipre apoyan sus demandas de seguridad y el reconocimiento del Estado
judío.
"El meollo del conflicto es la persistente negativa palestina de
reconocer Israel... yo me apoyo en la verdad, porque una paz que se base en las
mentiras chocará contra las realidades en Oriente Medio", subrayó
Netanyahu.
Agregó que no está dispuesto a ceder "más territorio al
cocodrilo del Islám militante, como le llamo yo...quiero erigir un muro contra
esta militancia que acapara todo territorio que desalojamos. Quiero asegurarme
de que (el cocodrilo) no cierra su enorme quijada, como he dicho, y nos
devora".
En la entrevista, el primer ministro israelí se negó a responder
a los ataques de los candidatos presidenciales republicanos a la política
exterior del presidente Barack Obama hacia la región.
Netanyahu señaló,
sin embargo, que Israel apoya "un tremendo apoyo bipartidista" en EE.UU., donde
además existe, aseguró, "una tremenda simpatía y afinidad" con su
país.
Agregó que Israel tiene la "bendición" de contar con el apoyo de
todo presidente de EE.UU., "incluyendo el presidente Obama", y que su país "es
el único aliado fiable de EE.UU. en Oriente Medio".
Se prevé que, al
regresar a Israel, Netanyahu convoque al denominado "Gabinete de Seguridad", con
los siete principales ministros del Ejecutivo, para responder a la propuesta del
Cuarteto para la Paz en Oriente Medio (EE.UU., Rusia, la ONU y la Unión Europea)
para un regreso rápido a las negociaciones de paz con los palestinos.
La
propuesta establece que en un mes deberá haber una reunión preparatoria entre
las partes para fijar la agenda y el método de una negociación, para llegar a un
acuerdo para diciembre de 2012.
Más allá de presionar por el regreso a un
diálogo "sin demoras o precondiciones", sin embargo, el Cuarteto no establece
cómo romper el punto muerto en las negociaciones ni hace mención al asunto de
los asentamientos, que enviaron el diálogo al congelador.