- La secretaria de Seguridad dijo que no ha ayudado el 'control operativo fronterizo'
McCain reclamó a Napolitano que cuestionara como poco creíbles datos que le fueron proporcionados por autoridades policíacas de Arizona
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (04/MAY/2011).- El senador John McCain y la secretaria de Seguridad Interna
(DHS), Janet
Napolitano, rivalizaron hoy sobre el tema de la seguridad en la
frontera entre México y Estados Unidos, en el curso de una audiencia en el
Senado.
Durante un intenso intercambio durante la audiencia, McCain
reclamó a Napolitano que cuestionara como poco creíbles datos que le fueron
proporcionados por autoridades policíacas de Arizona.
McCain aludió
reportes policíacos sobre la presencia de cientos de vigilantes en áreas
montañosas de la frontera de Arizona, cuya función es guiar el trasiego de
drogas y alertar sobre la presencia de agentes policíacos.
'Lo que me han
dicho es que hay lugares desde donde esta gente puede operar, pero no hay 200
vigilantes de los narcotraficantes sentados', respondió Napolitano, quien
recordó a McCain que esa es un área familiar para ella.
La respuesta
molestó al ex candidato presidencial republicano, que reviró.
'No hay
nadie que haya entendido este tema por tanto tiempo como yo, señora secretaria,
mucho antes de que usted fuera gobernadora, mucho antes de que usted fuera
secretaria', manifestó.
McCain dijo que datos como estos ponen en
entredicho la aseveración del gobierno en el sentido de que se tiene el control
operativo de la frontera, si bien reconoció que ha habido avances al
respecto.
Antes, Napolitano dio a conocer que por instrucciones suyas, la
Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) desarrolla un indicador que
permitirá tener una amplia medición de la seguridad en la frontera y la calidad
de vida de sus comunidades.
'Estas mediciones ayudarán a guiar futuras
inversiones, enfocar recursos a programas más efectivos y tendrán un enorme
impacto en mejorar la seguridad fronteriza', dijo.
Reconoció que la
manera actual de hacer estas mediciones, a partir del número de detenciones y
deportaciones de indocumentados y decomisos de drogas y dinero, no es la mejor
manera de determinar el nivel de seguridad.
Indicó que tampoco ha ayudado
al manejo de términos como 'control operativo fronterizo', con el que la CBP ha
caracterizado aquellas regiones de la frontera, particularmente con México,
donde existe una pronta capacidad de respuesta a instancias de seguridad como
cruces ilegales o trasiego de drogas.
Napolitano adelantó que podría
haber dos indicadores, uno para la frontera norte y otro para el sur, y que este
último podría ser subdividido según los sectores en que la franja a lo largo de
México ha sido dividida para propósitos operativos.