CHERNÓBIL, UCRANIA (27/ABR/2011).- Han pasado 25 años desde que el reactor número 4 de la central de Chernóbil estalló durante una prueba de seguridad. Al día de hoy, lo único sabido sobre el origen de la tragedia es que fue por errores de manipulación, sin más especificaciones al respecto. En el mismo sentido de la falta de explicaciones, ayer más de un centenar de personas exigieron la verdad sobre los efectos de la contaminación radiactiva.
La causa no es el único punto que aparece oscuro. El número de muertos sigue siendo tema de debate y según médicos, millones de personas sufren los problemas derivados de la catástrofe nuclear.
Pese a ser el mayor desastre de esta categoría en la historia, el tema ha salido a flote en fechas recientes por la fuga radiactiva en la central de Fukushima, en Japón, derivada del sismo y tsunami del 11 de marzo.
Las autoridades ucranianas estiman que unos cinco millones de personas -ucranianos, bielorrusos y rusos- sufrieron por esta catástrofe. Buena parte de ellos vive aún en los territorios contaminados.
En 2005, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó que la cantidad de personas muertas por las radiaciones es de cuatro mil. La cifra contrasta enormemente con la de la organización ecologista Greenpeace, puesto que señala que el efecto de la contaminación podría ocasionar de 100 mil a 400 mil muertos en los tres países.
Medio centenar de personas se reunieron frente a la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para rendir tributo a las víctimas del accidente nuclear de Chernóbil y pedir que esta entidad sea más activa en la valoración de a los efectos de esta fuente energética sobre la salud pública.
El homenaje fue organizado por el colectivo “Por la independencia de la OMS”, que desde hace cuatro años realiza una vigilia en una calle próxima a la sede del organismo sanitario.