SAN SALVADOR, EL SALVADOR.- La ONU recomendó hoy a Centroamérica "invertir" fuertemente en la prevención y en la superación de la desigualdad y enfrentar en conjunto al crimen en los países de la región.
El representante regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), José Manuel Martínez, sostuvo que la mejor forma para enfrentar a los grupos de delincuentes que operan en la región es trabajar "coordinadamente", ya que para ellos no existen fronteras.
Añadió que hay que invertir fuertemente, "no solamente en recursos, sino en tiempo (...) en la reducción de la demanda de drogas y, por supuesto, en la reducción del delito".
En ese contexto, destacó que "la pobreza en sí no genera crimen", pero "lo que sí influye muy negativamente es la iniquidad y la falta de oportunidades".
Martínez consideró necesario que los países de la región, asediados por pandillas y grupos del crimen organizado, "generen espacios seguros donde los jóvenes puedan acceder a la educación y desarrollarse".
Es importante, acotó, que este sector social no se sienta "desarraigado" y parte de una sociedad que les "excluye".
Martínez llegó a El Salvador para presentar junto con las autoridades de seguridad las directrices de un plan nacional que la UNODC apoyará como parte de una estrategia regional para combatir la delincuencia.
Explicó que este plan "obedece a las prioridades del Gobierno" salvadoreño, en el marco de la estrategia conjunta avalada en junio del año pasado en una reunión ministerial en Managua, Nicaragua.
Por medio de este proyecto la UNODC, con sede en Panamá, pretende establecer una oficina en El Salvador, crear un centro de capacitación sobre crimen urbano, impulsar planes de prevención de la violencia y consumo de drogas.
Además, espera ayudar a la mejora de las medidas de seguridad en las prisiones y trabajar para combatir la corrupción estatal y en los sistemas de justicia.
Martínez indicó, por otra parte, que la ONU considera que "enfrentar el problema del crimen organizado y el narcotráfico necesita de un trabajo coordinado" en la región.
En especial en una zona como Centroamérica que está "atrapada en la encrucijada" por ser el "corredor" entre los productores de droga en Sudamérica y Norteamérica, principal mercado de consumo, y por "el hecho de que las armas siguen la ruta inversa".
"La situación es grave, es seria, pero lo importante es encontrar soluciones y trabajar coordinadamente", insistió el funcionario.
También resaltó el problema de las pandillas que afectan principalmente al norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), pero que también "irradian" al resto de países, así como sus diferentes grados de relación con carteles de la droga.
Finalmente, destacó que ante la demanda social por el incremento de los crímenes en la zona, observa una "voluntad política" en los gobiernos centroamericanos, y citó como ejemplo la existencia de una estrategia regional.