GUAYAQUIL, ECUADOR.- En una campaña electoral que se
centró más en los ataques por parte de los candidatos que en la
presentación de los programas de Gobierno, cerró ayer su trabajo para
las elecciones del domingo el actual presidente ecuatoriano Rafael
Correa, quien habló de lo hecho hasta el momento y se refirió a asuntos
como la población ecuatoriana residente en países como España.
Correa
realizó anoche su último acto de propaganda electoral en un barrio
pobre de su ciudad natal, Guayaquil, donde enfatizó los avances que,
según él, ha conseguido su Gobierno.
El candidato, al que todas las
encuestas sitúan como claro favorito, llegó a Guayaquil después de
haber recorrido varios cantones de la provincia de Guayas y cerró una
campaña electoral que estuvo empañada por acusaciones entre los
postulantes.
Respecto a esas críticas, Correa se refirió a uno de
sus rivales, Álvaro Noboa, cuyas empresas están siendo investigadas por
una supuesta evasión de impuestos, y afirmó que se continuará con la
fiscalización.
También cerró campaña al que las encuestas sitúan
como segundo en las preferencias de los electores, el ex presidente
Lucio Gutiérrez, quien se refirió a los cambios, según él, que necesita
el Ecuador.