- Fuentes diplomáticas indicaron que el grupo árabe conseguirá la mayoría necesaria
El texto redactado por los países árabes se presentará el miércoles en una reunión especial de la Asamblea General
NACIONES UNIDAS, ESTADOS UNIDOS.- Los
países árabes pedirán a la Asamblea General de la
ONU que eleve al Consejo de Seguridad del organismo el informe Goldstone, que acusa a Israel y Hamás de cometer crímenes de
guerra en Gaza, según el borrador de una resolución divulgado hoy.
El texto redactado por los países árabes se presentará el miércoles en una reunión especial de la Asamblea General dedicada a debatir el informe elaborado por el comité de investigación del pasado conflicto en Gaza, que encabezó el jurista sudafricano
Richard Goldstone.
El borrador divulgado hoy aprueba el contenido del polémico informe y solicita al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que lo "transmita" al Consejo de Seguridad.
Asimismo, insta a Israel y "al bando palestino" a que pongan en marcha en un plazo inferior a tres meses investigaciones "independientes y creíbles" de las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario denunciadas por el comité de la ONU.
Fuentes diplomáticas indicaron que el grupo árabe conseguirá la mayoría necesaria entre los 192 miembros de la Asamblea General para aprobar el informe, aunque probablemente EU y los países europeos no lo respalden si no se efectúan cambios considerables en el texto.
Al mismo tiempo, señalaron que hay una fuerte oposición entre los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad (Rusia, China, EU, Francia y Reino Unido), que cuentan con el derecho de veto, a que el informe se incluya en la agenda del máximo órgano.
Por su parte, Ban indicó la semana pasada que decidirá qué "acciones emprender" sobre el informe Goldstone una vez la Asamblea General se pronuncie sobre el documento.
El informe Goldstone analiza los 23 días de la ofensiva "Plomo Fundido", entre diciembre y enero pasados, que causó la muerte de unos 1.400 palestinos, en su mayoría civiles y más de una quinta parte de ellos menores, según recuentos hospitalarios locales y de ONG israelíes, palestinas e internacionales.
La ofensiva israelí se inició con una serie de bombardeos aéreos el 27 de diciembre de 2008 y dio paso a una invasión terrestre, que finalizó el 18 de enero.
Los cuatro miembros del comité aseguraron en el informe que los militares israelíes utilizaron "la fuerza de manera desproporcionada" contra civiles palestinos, con el bombardeo de almacenes de alimentos, zonas residenciales, fábricas y equipo de potabilización de agua.
Asimismo, consideraron que los lanzamientos de cohetes desde Gaza a poblaciones en el sur de Israel constituyen "crímenes de guerra y podrían llegar a ser crímenes contra la humanidad" por su naturaleza indiscriminada.
Por ello, recomendaron al Consejo de Seguridad a que inste a los dos bandos a investigar la actuación de sus fuerzas durante el conflicto, bajo la amenaza de trasladar el caso a la Corte Penal Internacional (
CPI).
El contenido del informe recibió el pasado 16 de octubre el espaldarazo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el órgano con sede en Ginebra que lo había encargado.