- Se espera que el proyecto de resolución sea aprobado el día de mañana
La ONU investigará sobre violaciones graves a los derechos humanos y a la ley humanitaria internacional durante la guerra en Gaza
GINEBRA, SUIZA.- El Consejo de Derechos Humanos debate hoy el controvertido proyecto de resolución sobre la situación en los territorios palestinos ocupados y en Jerusalén Oriental, así como sobre la guerra en la
Franja de Gaza del invierno pasado.
El proyecto de resolución, al que tuvo se acceso y que se espera sea aprobado mañana, condena 'la falta de cooperación de la potencia ocupante, Israel, con la Misión Independiente de Investigación de Naciones Unidas en la Franja de Gaza' encabezada por Richard Goldstone.
El documento respalda las recomendaciones contenidas en el reporte de dicha misión y hace un llamado a todas las partes involucradas, incluyendo a la Organización de las Naciones Unidas (
ONU), a asegurar su aplicación de acuerdo con sus respectivos mandatos.
Por otra parte, recomienda a la Asamblea General de la ONU que considere el reporte Goldstone en el segmento principal de su 64 sesión.
Asimismo, solicita al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, someter a la 13 sesión del Consejo de Derechos Humanos un reporte sobre el avance de la aplicación de las recomendaciones del informe.
El reporte Goldstone solicita al gobierno de Israel y a las autoridades de Gaza que proporcionen al Consejo de Seguridad de la ONU en el plazo de seis meses resultados de 'investigaciones creíbles' sobre violaciones graves a los derechos humanos y a la ley humanitaria internacional durante la guerra en Gaza.
De lo contrario, agrega el informe, 'el caso deberá ser llevado ante la Corte Penal Internacional'.
Por otra parte, el proyecto de resolución 'condena violaciones a derechos humanos en los territorios ocupados Jerusalén Oriental'.
Alude particularmente a 'la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y propiedades privadas, la construcción y expansión de asentamientos y la construcción del Muro de separación, que cambia la demografía y la geografía de Jerusalén Oriental'.
Demanda a Israel 'el respeto a la religión y a los derechos culturales de los territorios palestinos ocupados' y que 'de inmediato se ponga fin a las excavaciones bajo la Mezquita Al Aksa y en sus alrededores'.
Al participar en el debate, el embajador Juan José Gómez Camacho, representante de México ante organismos internacionales, dijo que 'la protección irrestricta de los derechos humanos y el respeto al derecho internacional humanitario son una obligación irrenunciable tanto de las autoridades como de las partes en conflicto'.
Gómez Camacho enfatizó la responsabilidad del gobierno de Israel, en su calidad de potencia ocupante, 'de velar por el respeto a esos derechos bajo cualquier circunstancia'.
'Nos preocupa profundamente por esa razón el impacto que tienen medidas como los bloqueos, la construcción del muro de separación, y las restricciones a la circulación y a la libertad de expresión, sobre los derechos humanos de la población palestina', agregó.
Afirmó que las demoliciones de casas, desalojos y la expansión de los asentamientos en Jerusalén Oriental constituyen una violación al derecho internacional y representan un obstáculo para el proceso de paz.
'Por ello, hacemos un llamado al gobierno Israelí a revisar tales medidas con objeto de eliminarlas, y a cesar cuanto antes la práctica de los asentamientos, incluyendo el llamado crecimiento natural', indicó.
'Del mismo modo, nos preocupa que acciones llevadas a cabo por actores no gubernamentales, tales como las incursiones en la Mezquita de Al Aksa, exacerben el clima de violencia en la región', dijo Gómez Camacho.
Respecto al informe Goldstone, México consideró que 'no está completamente persuadido de que el recurso a este periodo extraordinario (del Consejo de Derechos Humanos) haya sido el mecanismo idóneo ni el más efectivo para abordar esta cuestión'.
Señaló que el reporte Goldstone es 'un documento serio y objetivo, y que, por tal razón, merecía ser analizado cuidadosamente por este Consejo, especialmente a la luz de su complejidad y del largo alcance de sus recomendaciones'.
'Por tal motivo, en septiembre pasado, durante la 12 sesión ordinaria del Consejo, mi delegación valoró muy positivamente que los copatrocinadores decidieran aplazar la consideración del informe a marzo de 2010, pues estamos convencidos de que un análisis adecuado requiere de tiempo suficiente para ponderar su contenido', acotó.