JOHANNESBURGO, REPÚBLICA DEL CONGO.- La organización
humanitaria Médicos Sin Fronteras (
MSF) denunció hoy que más de 170 mil
personas de la región Uelé, en el norte de la República Democrática del
Congo (RDC), han huido de sus hogares desde el año pasado por ataques
guerrilleros y militares contra civiles.
"Desde finales de 2008,
la población civil de Alto Uelé y Bajo Uelé se ha visto atrapada en una
dramática espiral de violencia debida a los ataques de la guerrilla del
Ejército de Resistencia del Señor (LRA) y la ofensiva (militar) de
Uganda y de la RDC contra los rebeldes", afirma MSF en un documento que
presentó hoy en Johannesburgo.
El LRA es considerado uno de los grupos guerrilleros más sanguinarios
de África y es conocido por secuestrar a niños, a los que fuerza a
tomar las armas, y niñas, a las que esclaviza sexualmente.
Según dijo la directora de Operaciones de MSF, Meinie Nicolai, en la
presentación del informe, los ataques indiscriminados y arbitrarios que
sufren los civiles "se está expandiendo cada vez más por la región".
El LRA, que dice que pretende instalar en Uganda un sistema de gobierno
basado en los mandamientos bíblicos, opera actualmente en el norte de
la RDC y es perseguido desde finales de 2008 por los ejércitos de
Uganda y el Congo.
"En el conflicto que se está viviendo en la región de Uelé no hay línea
de frente, por lo que la población no sabe ni dónde ni cuándo va a ser
atacada, y eso está causando que huyan de un lugar a otro
constantemente. Además, los habitantes no pueden cultivar los campos,
por lo que la comida escasea", alertó Nicolai.
Aparte de los 170 mil desplazados en la región, MSF calcula que otras
45 mil personas se han visto forzadas en los últimos años a buscar
refugio fuera de la frontera congoleña, en el sur de Sudán.
Nicolai agregó que los "ataques extremadamente violentos de guerrillas
y fuerzas gubernamentales están dirigidos en la gran mayoría de los
casos hacia los civiles, pues no les tienen ningún respeto".
"Las guerrillas de la zona utilizan tácticas violentas para intimidar a
la población. Nuestros pacientes cuentas historias brutales de niños
que se ven obligados a matar a sus padres o gente que muere abrasada
dentro de sus casas", dijo el director de operaciones de MSF en la
región de los Grandes Lagos, Luis Encinas.
Durante la rueda de prensa, la ONG presentó los testimonios escritos y
en vídeo de varios niños que habían sido secuestrados por los rebeldes
del LRA y que habían conseguido escapar.
Uno de estos testimonios es el de Antoine, de 16 años, que cuenta como
un día del pasado mes de mayo los rebeldes le secuestraron y le
llevaron a un bosque: "Caminábamos muchos. Todos los días nos hacían
andar durante toda la jornada, y sólo comíamos durante la noche", dice
el menor.
"Me hacían lavarles la ropa y hacer otros trabajos y, si alguna vez
hablaba con otras personas, nos golpeaban", afirma Antoine en un vídeo.
"(Los rebeldes) mataban a gente durante el día, y yo vi como lo hacían.
En una ocasión, mataron delante de mi a un hombre mayor que acababa de
abandonar la zona bajo control militar para recoger unos cuantos
cacahuetes", recuerda.
Frente a esta situación, para Nicolai, "la respuesta humanitaria está
siendo insuficiente", ya que MSF es actualmente la única organización
de ayuda humanitaria que actúa en la zona.
"La población necesita cobijo y asistencia médica, no sólo por las
heridas físicas, sino también de daños psicológicos", denunció Encinas.
"Hacer llegar ayuda humanitaria a la gente de esta región no es fácil,
especialmente por problemas logísticos, pero creemos que se puede hacer
mucho más para paliar los efectos que esta guerra está teniendo sobre
la población", afirmó Encinas.