JOHANNESBURGO, ÁFRICA.- El líder del Congreso Nacional
Africano (
CNA),
Jacob Zuma, fue elegido hoy cuarto presidente de la historia
democrática de Sudáfrica por el nuevo Parlamento en Ciudad del Cabo, pese a las
sospechas de corrupción.
La elección de Zuma, que será investido
presidente el próximo sábado en Pretoria, se produce tras una milagrosa
resurrección política, después de que, en 2005, el entonces jefe del Estado,
Thabo Mbeki, lo destituyera de la Vicepresidencia al sospechar que había cobrado
sobornos de una empresa de armas francesa en 1999.
El pasado 6 de abril,
a 16 días de los comicios, la Fiscalía General retiró los cargos de corrupción,
fraude, extorsión y blanqueo de dinero contra él, al considerar que hubo
manipulación en el proceso, lo que le permitió llegar a las urnas libre de
trabas legales, aunque no de sospechas, tras ocho años de acusaciones.
La
elección de Zuma se produjo tras la constitución de la Asamblea Nacional,
elegida en los cuartos comicios democráticos del país, celebrados el pasado 22
de abril y en los que el CNA obtuvo la mayoría absoluta, con 264 de los 400
escaños de la Cámara.
Zuma contó con 277 votos, mientras que el principal
partido de la oposición, la Alianza Democrática (DA), con 67 escaños, se
abstuvo, y el segundo, el Congreso del Pueblo (COPE), con 30, voto a su propio
aspirante, Mvume Dandala, que también consiguió otros 17 sufragios y llegó a los
47 votos.
La propuesta oficial para la elección de Zuma como presidente,
en nombre del CNA, la hizo Winnie Mandela, ex esposa del primer presidente negro
de Sudáfrica, Nelson Mandela, elegido en 1994 tras la caída del régimen
segregacionista del "apartheid".
Winnie Mandela, condenada por diversos
delitos graves, entre ellos el de corrupción, en dos juicios distintos, ha sido
elegida la quinta asambleísta en las lista nacional del CNA, hecho que también
ha provocado las criticas de la oposición, que pone en cuestión la honradez del
partido.
En el nuevo Parlamento, el CNA tiene la mayoría absoluta, pero
no alcanza los dos tercios de escaños que le permitirían reformar la
Constitución sin alianzas y queda por debajo de los 279 asambleístas que tenía
en la legislatura anterior.
Tras quince años de democracia dominada por
el CNA, Zuma, que lidera el ala izquierda del partido, tiene ahora el reto de
combatir la pobreza que aún aqueja a gran parte de la población, aumentar el
empleo, mejorar los servicios sanitarios, la educación y ofrecer viviendas
dignas a una buena parte de los sudafricanos.
El próximo domingo, Zuma
designará su nuevo gabinete y se sabrá que carteras repiten y cuales tiene
nuevos titulares, y los ministros tomarán posesión el lunes, según informó el
Departamento de Comunicación del Gobierno.
Hoy mismo, los gobiernos de
las nueve provincias de Sudáfrica, elegidas también el pasado 22 de abril y de
las que ocho están también dominadas por el CNA, se constituyeron y designaron a
sus gobernantes.
Por primera vez en la historia de Sudáfrica, la mayoría
de los gobiernos provinciales, cinco de ellos, estarán encabezados por mujeres,
incluido el de Cabo Occidental, donde se encuentra Ciudad del Cabo, el único no
dominado por el CNA, que será presidido por Helen Zille, la líder de la
opositora Alianza Democrática.
Zille, que era alcaldesa de Ciudad del
Cabo, obtuvo más del 51 por ciento de votos en Cabo Occidental en los pasados
comicios y hoy fue elegida, en medio de aplausos, jefa del Gobierno de la
provincia con el voto de 24 de los 42 legisladores de la Cámara.
Tras la
designación de sus candidatos a encabezar los gobiernos de las ocho provincias
en las que ganó los comicios, la Ejecutiva Nacional del CNA, que lidera Zuma,
encontró la oposición de algunos grupos internos.
Uno de los casos fue el
de las Juventudes del CNA en Gauteng, que se opusieron a la designación de
Nomvula Paula Mokonyane como jefa del Gobierno de la provincia donde están
Johannesburgo y Pretoria, pero que abandonaron la polémica tras ser advertidos
por el propio Zuma de que sus objeciones chocaban con las decisiones del
grupo.
La mayoría de los medios de comunicación locales han achacado a
"intereses" enfrentados dentro del partido las objeciones a algunos de los jefes
de gobierno provinciales, mientras que algunos comentaristas han apuntado al
"machismo" del CNA como motivo para oponerse a algunas de las designadas.