El primer ministro Manmohan Singh culpó a fuerzas extranjeras'' por los ataques. REUTERS
- Varios rehenes fueron liberados.
- Las escuelas de Mumbai fueron cerradas el jueves por el gobierno estatal.
La policía sacó a por lo menos siete personas del lujoso hotel Oberoi
Bombay, India.- Varios cadáveres y rehenes fueron
evacuados el jueves de un hotel de lujo durante una operación de fuerzas
especiales para liberar a las personas retenidas por presuntos milicianos
musulmanes que atacaron al menos 10 puntos de la capital financiera de la India
y han causado 104 muertos.
El primer ministro Manmohan Singh culpó a "fuerzas extranjeras'' por los ataques. La India tiene como su archirrival a
Pakistán, una nación musulmana con la que ha ido a la guerra en tres ocasiones.
Los dos países poseen armas nucleares.
La policía sacó a por lo menos
siete personas del lujoso hotel Oberoi en Bombay, uno de los tres edificios
donde milicianos aún tenían rehenes en la capital financiera de la
India.
Uno de los rehenes dijo a los periodistas que había visto muchos
cadáveres en el hotel. No se identificó.
Se negó a dar más detalles, ya
que, dijo, prometió a la policía no hablar de la operación de rescate antes de
que concluyera.
Había por lo menos 104 muertos y más de 300 heridos tras
los ataques de los presuntos milicianos a una decena de lugares en Bombay.
Más de 300 personas fueron heridas en los ataques lanzados con
elaborada coordinación la noche del miércoles por grupos de hombres armados que
allanaron dos hoteles exclusivos, un restaurante popular, una atestada estación
de trenes, un centro judío y al menos otros cinco lugares. Los atacantes
portaban rifles de asalto, granadas de mano y explosivos.
Los milicianos
continuaban resistiendo el jueves dentro de tres edificios, y tenían como
rehenes a nacionales y extranjeros, entre ellos israelíes, españoles, turcos,
estadounidenses, británicos, italianos, suecos, canadienses, yemenitas,
neozelandeses y una persona de Singapur, mientras comandos indios rodeaban los
lugares.
Un grupo de milicianos islámicos hasta ahora desconocido se
adjudicó la responsabilidad por la matanza, que se sumó a la serie de ataques
terroristas que ha sufrido la India en los últimos tres años y que ha empañado
la imagen nacional de un país industrial que avanza hacia la
prosperidad.
Singh dijo en una alocución al país que "Los ataques, bien
planeados y bien orquestados, posiblemente con vínculos externos, tenían como
propósito crear una sensación de pánico, al elegir objetivos de importancia y al
asesinar de manera indiscriminada a extranjeros''.
Entre los muertos
había al menos un australiano, un japonés y un británico, dijo Pradeep Indulkar,
alto funcionario del estado de Maharashtra, cuya capital es Mumbai. También
fueron asesinados un italiano y un alemán, según las cancillerías de ambos
países.
La policía dijo que 104 personas murieron y 314 fueron heridas.
Funcionarios señalaron que ocho milicianos también murieron en enfrentamientos
con fuerzas de seguridad.
El objetivo de mayor relevancia fue el hotel
Palacio y Torre Taj Mahal, un hito del lujo de Mumbai desde 1903, y un sitio
favorito de la élite de la ciudad.
La policía anunció mediante altavoces
que había impuesto un toque de queda en torno al hotel el jueves por la tarde.
Comandos con uniformes negros corrieron al edificio mientras resonaban más
disparos en el área.
Soldados fuera del hotel dijeron que el operativo
podría demorar mucho tiempo, pues las fuerzas avanzan con lentitud, de cuarto en
cuarto, buscando por milicianos y por bombas.
En la tarde del jueves,
cadáveres y rehenes fueron sacados lentamente del edificio. Por lo menos tres
cadáveres, cubiertos con sábanas blancas, fueron sacados del
hotel.
Durante todo el día, se escucharon explosiones y disparos de armas
de fuego. Hacia el anochecer, las llamas volvieron a emerger de una ventana del
hotel.
La agencia noticiosa Press Trust of India dijo que el grupo
autodenominado Deccan Muyaedín se adjudicó la responsabilidad por los ataques en
correos electrónicos enviados a varios medios de comunicación. No hubo por lo
pronto manera de verificar la atribución.
Los atacantes, vestidos con
camisas y pantalones negros, tomaron por asalto el hotel alrededor de las 21:45
y abrieron fuego en forma indiscriminada.
Un intenso incendio y
explosiones sacudieron el Taj Mahal, donde se escucharon gritos y se podían ver
enormes nubes de humo negro saliendo del edificio de un siglo de antigüedad
ubicado frente al mar. Los bomberos arrojaron agua a las llamas y retiraron
gente por las ventanas y balcones con escaleras de extensión.
Los
atacantes ocuparon también la sede en Mumbai del centro judío ultraortodoxo
Chabad Lubavitch y allanaron el Hotel Oberoi, otra instalación de cinco
estrellas.
"Vamos a atraparlos vivos o muertos'', aseguró el ministro
del Interior de Maharashtra, R. R. Patil, en declaraciones a periodistas. "Un
ataque a Mumbai es un ataque al resto del país''.
Casi una decena de
rehenes, incluidos extranjeros, fueron también evacuados del hotel y llevados a
una ambulancia. Varios de los liberados llevaban equipaje.