Papa Benedicto XVI. EFE
- Benedicto XVI recibirá a los asistentes el próximo jueves, día 6, en audiencia en el Vaticano
La reunión se celebrará a puerta cerrada en el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos
CIUDAD DEL VATICANO.- Un total de 58 delegados,
29 católicos y otros tantos musulmanes, se reúnen desde mañana hasta el 6 de
noviembre en el Vaticano en el primer Foro Católico-Musulmán, donde se
analizarán temas teológicos y espirituales, y establecerán un diálogo basado en
la dignidad humana y el respeto recíproco.
El Foro Católico-Musulmán fue
creado el pasado mes de marzo, como resultado de la carta que, en octubre de
2007, enviaron al Papa 138 sabios musulmanes, encabezados por el presidente del
Instituto Aal al-Bayt para el Pensamiento Islámico, el príncipe Ghazi bin
Muhammad bin Talal, y en la que los firmantes suscribían que el futuro del mundo
depende de la paz entre musulmanes y cristianos.
El Vaticano consideró
esa carta "alentadora y estimulante" y en su respuesta Benedicto XVI abogó por
instaurar un "diálogo basado en el respeto de la dignidad de la persona, en el
conocimiento objetivo de la religión del otro, en compartir la experiencia
religiosa y en el compromiso común para promover el respeto mutuo y la
aceptación".
En marzo se reunió en Vaticano una delegación católica
encabezada por el presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, el cardenal Jean Louis Tauran, y otra musulmana presidida por
Abdel Hakim Murad, de la University of the Muslim Academic Trust, de Gran
Bretaña, que acordaron la creación del foro.
La reunión se celebrará a
puerta cerrada en el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos y
Benedicto XVI recibirá a los asistentes el próximo jueves, día 6, en audiencia
en el Vaticano.
El cardenal Tauran dijo hoy a Radio Vaticano que
cristianos y musulmanes están condenados al diálogo y que la reunión de mañana
no es el inicio, "sino una etapa más de un diálogo que se remonta a más de 1.400
años".
El obispo Pierluigi Celata, secretario del Consejo Pontificio para
el Diálogo Interreligioso, declaró a Radio Vaticano que el encuentro nace del
deseo de evitar que "se puedan utilizar las religiones, sobre todo las
monoteístas, para justificar actos o ideologías de violencia, y por la
responsabilidad que tienen las religiones en la gran aspiración de la humanidad
que es la paz".
Celata añadió que los temas del Foro fueron elegidos de
común acuerdo y que los 58 expertos debatirán sobre "amor de Dios, amor del
prójimo", "fundamento teológico y espiritual" y "dignidad humana y respeto
recíproco".
No se descarta que al final de la reunión se apruebe una
declaración común, precisó el obispo. El foro volverá a reunirse dentro de dos
años, en una cita organizada por la parte musulmana, precisó Celata.
El
prelado reconoció que en algunos momentos las relaciones con los musulmanes son
"tensas", pero precisó que "hay que ver" si el origen de esa tensión tiene
causas religiosas o está condicionada por problemas de tipo social, económico,
ideológico o político.
Las relaciones entre el Vaticano y el Islám
atravesaron a finales de 2006 momentos difíciles después de que Benedicto XVI
pronunciara en la universidad de Ratisbona (Alemania) una lección magistral
donde se refirió a Mahoma, de forma considerada "ofensiva" por el mundo
islámico.
El Papa citó una conversación entre el emperador bizantino
Manuel II Paleólogo (1391) y un erudito persa, en la que el mandatario decía que
"Mahoma no había traído nada novedoso excepto la orden de extender la fe
mediante la espada".
Esa frase provocó serias protestas y el Vaticano
tuvo que puntualizar las palabras del Papa quien posteriormente recibió a los
embajadores musulmanes ante la Santa Sede, a quienes expresó su "estima y
profundo respeto" por el Islám.
Las relaciones se normalizaron durante la
visita de Benedicto XVI a finales de noviembre de 2006 a Turquía, cuando visitó
y meditó en la Mezquita Azul, de Estambul, ante el Mihrab, el lugar sagrado que
mira hacia La Meca.
Asimismo, el Papa recibió en audiencia en noviembre
del pasado año en el Vaticano al rey Abdalá de Arabia Saudí, en su primera
visita a la Santa Sede.