La Cumbre presidencial del Mercado Común del Sur (Mercosur), aprobó hoy emprender acciones conjuntas para revertir la política migratoria 'xenofóbica' de la Unión Europea.
Tucumán.-
La 35 Cumbre presidencial del Mercado Común del Sur (Mercosur), pactó hoy enfrentar de manera conjunta la política migratoria 'xenofóbica' de la Unión Europea, además de la crisis alimentaria y energética que afecta la región.
Reunidos en una ciudad ubicada a mil 200 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, los mandatarios ofrecieron visiones comunes sobre la polémica Directiva de Retorno a través de la cual la Unión Europea (UE) endureció su política migratoria.
Los mandatarios de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Chile y Bolivia protagonizaron una cumbre atípica, en la que, a diferencia de otras ocasiones, estuvieron ausentes los conflictos internos.
Hasta el siempre polémico presidente venezolano Hugo Chávez se mostró conciliador, aunque en un inusual discurso breve, reconoció que él respondería a los europeos con severas medidas migratorias.
"Tendríamos que hacer un muro del Atlántico", propuso luego de denunciar que Europa quiere "legalizar la barbarie" y advertir que si allá se expulsan ciudadanos, en Venezuela podrían aplicar la Directiva de Retorno a sus inversiones.
Otra de las sorpresas la brindó el siempre diplomático mandatario uruguayo Tabaré Vázquez, quien no dudó en calificar de patológica, xenófoba y discriminadora la nueva normatividad de la Unión Europea.
Claro y conciso, como siempre, el boliviano Evo Morales pugnó por rechazar abiertamente la legislación migratoria y recordó que durante los siglos que los europeos han estado viniendo a América nadie los expulsó.
"Se han venido acá, saquearon recursos naturales, nos explotaron, y ahora nos quieren sacar de allá, a donde no hemos ido a saquearlos como ellos hicieron", explicó.
La Presidenta chilena Michelle Bachelet, por su parte, urgió a la UE a establecer un diálogo en materia migratoria y aseveró que la llamada Directiva de Retorno de ese bloque "puede lesionar gravemente los derechos humanos de los migrantes".
Bachelet llamó a la UE a "generar a la brevedad un diálogo que permita encontrar soluciones equilibradas y realistas y que se otorgue un trato digno, justo y solidario a los migrantes".
La Presidenta argentina Cristina Fernández y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en tanto, fueron particularmente insistentes en analizar la manera en la que la región enfrentará las crisis alimentarias y energéticas.
El brasileño convocó a tener cuidado con convertir el problema que existe en los países desarrollados por la especulación en los mercados 'a futuro' de energéticos y de alimentos en un riesgo también para el Mercosur.
Por eso, propuso la creación de grupos de trabajo específicos en esos temas dentro del bloque regional, que tendrán que analizar "mitos y verdades" sobre la escasez de granos y combustibles.
Fernández, por su parte, denunció claramente que el alarmante aumento en el precio de los alimentos responde a la especulación que antes sólo se aplicaba a las inversiones financieras.
Después de cuatro horas de sesión, la Cumbre concluyó con la entrega de la Presidencia semestral pro tempore del Mercosur por parte de Fernández a Lula, quien ocupará el cargo hasta diciembre próximo.