- La rebeldía y la nostalgia, algunos de los temas señalados por los autores
Elena Poniatowska y Eduardo Mendoza, Premios Literarios dialogan en la feria del libro
GUADALAJARA, JALISCO (26/NOV/2011).- ¿Cuál es su libro más íntimo? Es una pregunta horrorosa expresa el escritor
español Eduardo Mendoza, pero va a contestarla. El editor de Planeta Ricardo
Rafael ríe porque su pregunta su calificada así ante los lectores, quienes
llenaron el Salón 1 de Expo Guadalajara.
“El libro, donde más puse de mí
mismo, y precisamente por eso salió mal, si hay alguien que escriba –entre el
público- que eso le sirva de lección, no hay que poner nunca mucho de uno mismo
en los libros, se llama Una comedia ligera, un libro en el que volqué buena
parte de mis ilusiones y desilusiones. Luego hay otro que escribí de prisa, de
cualquier manera, con el convencimiento de que sería muy poco leído, que es una
muy buena fórmula para escribir, Sin noticias de Gurb. Sin embargo, porqué lo
hice de esa manera salgo retratado con más fidelidad”, expresa Eduardo Mendoza,
ganador del Premio Planeta por la novela Riña de gatos. Madrid 1936.
Al
respecto, la escritora Elena Poniatowska dice que el libro que la marcó fue
Hasta no verte Jesús mío por el personaje de Jesusa Palancares, “una mujer real,
quien me contó su vida, su lenguaje era un poco tapatío y decía cosas muy
bonitas”.
Las opiniones de los escritores Elena Poniatowska y Eduardo Mendoza
sobre la rebeldía, los libros, los jóvenes y la nostalgia por el siglo XX son
distintas, los puntos en común son menos, pero esas diferencias fueron las que
provocaron las risas de los asistentes a la mesa Premios Literarios del
sábado.
Ricardo Rafael propuso los temas a discusión y preguntó si los
premios les sirven a los jóvenes autores. Para Poniatowska como para Mendoza,
los reconocimientos en la juventud no sirven de nada porque sólo llevan a perder
la razón.
El autor español dice que le han dado muchos galardones, pero
sólo aceptó uno: el Premio Planeta. “A los jóvenes no les recomiendo ir detrás
de los premios porque crean una confusión”, expresa el autor ante un público que
río por sus ironías y sarcasmos.
¿Tiene sentido ser escritor cuando nadie
lee? Fue otra pregunta del editor del sello Planeta. Mendoza fue el primero en
responder: “Siempre he escuchado que los jóvenes no leen”, aunque difiere porque
en la gente en épocas de crisis a lo último que renuncia es a los
libros.
“Todo el mundo tiene ganas de escribir, yo no conozco a nadie que
no tenga un libro guardado y cuanto te distraes te lo pone encima y dice: ‘si
tienes tiempo me das tu opinión sincera’. Tres cosas imposibles: ni tengo
tiempo, ni voy a darle mi opinión y por supuesto no será sincera”, expresa
Mendoza, mientras los lectores rían. Dice que los autores además viven en la
angustia del pensamiento en blanco.
Para Elena Poniatowska escribir es
una manera de aclarar la mente, aunque afirma que seguramente su colega pensaría
que eso le toca al psicoanálisis. “Escribir te soluciona. ¿Te da una solución
inmediata a algo?, le pregunta la autora de Leonora al español, quien responde
“es cierto que puede… pero yo lo que quería era escribir los libros como los que
había leído y me gustaban, yo quería escribir un libro para llegar a una frase
que me interesaba”.
Mientras, Poniatowska disfruta de que los jóvenes se
le acerquen, Mendoza advierte: “Ni lo intente”. Petición que fue ignorada por
los asistentes, quienes al final caminaron a la mesa para tomar una fotografía y
recordar después esa charla.
EL INFORMADOR/ MAYRA TORRES DE LA O