- Producción independiente
''El eco del miedo'' echa mano de elementos básicos para la filmación sin escatimar en la calidad de la historia
GUADALAJARA, JALISCO (29/ENE/2012).- De una plática de café pueden surgir miles de historias, acuerdos o proyectos entre amigos, pero muy de vez en cuando, esa lluvia de ideas se convierte en realidad. Así sucedió después de que Samuel Reyes y Mario Pérez agotaron todas las vías oficiales para conseguir financiamiento para su ''opera prima'' y, en lugar de “tirar la toalla”, se armaron de valor para realizarla a como diera lugar, sin apoyos del Gobierno ni de grandes productoras. El resultado de sus esfuerzos está por cristalizarse en ''El eco del miedo'', un filme tapatío independiente actualmente en etapa de posproducción, que será concluido el próximo mes para después lanzarlo a la búsqueda de una distribuidora.
El elenco está encabezado por la actriz Sarah Nichols, y también participan María José Cisneros, Carlos Hugo Hoeflich, Roberto Quijano, Vera Wilson, Andrea Baeza y Marisol Pérez.
El crew se conformó básicamente por talento tapatío, aunque sobresalen los nombres de los italianos Carlos Siliotto (quien también trabajó para la película Tequila) y Saverio Rapezzi, quienes están a cargo de la banda sonora, misma que se produjo en Roma.
La cinta inicia con una mujer en dificultades económicas, una niña y un perro que viven por algunos días en una casa en ruinas, en donde se escuchan ruidos extraños y se pasean sombras en la oscuridad. Samuel (director) y Mario (guionista y productor) son los artífices de este sueño de terror psicológico, que nació de una tranquila charla en una cafetería y voló hasta habitar una vieja finca en la calle Francia esquina con Federalismo.
— ¿Cuáles son los pormenores de la historia?— Mario: Es una película de terror psicológico, que asusta con la tensión y no tanto porque haya un asesino serial o muchas muertes. Es más bien de misterio al estilo Alfred Hitchcock: una chica (Sara Nichols) en una situación económica difícil, un perro (Mambo) y una niña (María José Cisneros) llegan a una casa en ruinas. Lo interesante es que la protagonista no cree en fantasmas, pero a medida de que van pasando situaciones, su mente le hace creer que van pasando realmente cosas.
— ¿Con qué recursos se financió el filme?— Mario: Abrimos una convocatoria a través de internet para ver si podíamos conseguir dinero a través de fondos y que la gente aportara a partir de un dólar. Empezamos a hacer lo que le llaman publicidad viral, Facebook, Twitter…, pero lamentablemente en México no funciona mucho este esquema. Entonces Viviana Barba, mi esposa y productora de Amore Films, se encargó de buscar personas interesadas que no tuvieran nada que ver con el cine pero con ganas de aportar y participar en este proyecto.
—Samuel: Levantamos este proyecto con puro capital de inversionistas, sin apoyo del Gobierno, y creo que eso es lo que está permitiendo la nueva era digital, que tengas más acceso a contar una buena historia y no con tantos recursos económicos o técnicos.
— Grabaron con una cámara fotográfica…— Samuel: La cámara es Canon 5D, la más alta en su línea, y el material es en digital. Mario ya venía experimentando con este tipo de cámaras en cortometrajes y se prestaba por la época tecnológica. Somos una sociedad acostumbrada a ver videos en Youtube, entonces si te engancha la historia, la técnica pasa a segundo plano. Es importante cuidarla, pero creo que la audiencia está buscando algo que te entretenga, sin fijarse mucho en eso.
— ¿Y el resto del equipo?
— Samuel: Era muy limitado. Fue lo indispensable. El fotógrafo Michel Amado trabaja muy bien con luz natural. Yo ya había trabajado con él y sabe manejar pocos recursos aprovechándolos al máximo; hizo muy buen trabajo.
—Mario: Es una película de bajo presupuesto (entre dos y tres millones de pesos) pero sin escatimar para que quedara de buena calidad. De hecho esa cámara que mencionamos, en Estados Unidos ya la están utilizando para grabar series de televisión como Dr. House. Eso da un indicio de que se están haciendo cosas profesionales con recursos más económicos, y la ventaja de esta cámara es que te graba 24 cuadros por segundo, que es el formato de cine.
— ¿Cómo distribuirán la película?— Mario: Por lo pronto, lo más cercano es el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. No vamos a estrenarla porque no estaba terminada al cierre de las convocatorias, pero sí vamos a ir como una forma de mercadeo con las distribuidoras. A partir de ahí la vamos a festivalear, sobre todo en festivales de terror a nivel mundial.
— También mencionaban las plataformas virtuales, como “Netflix” o “YouTube”…— Mario: Nuestra tendencia es sacarla y exhibirla en salas de cine, y después hacer ese movimiento; no al revés. No está diseñada para distribuirla únicamente en YouTube o en Netflix, queremos agotar los canales normales.
PARA SABER
Detrás de ''El eco del miedo''La preproducción tuvo una duración de ocho meses
Fueron necesarias dos semanas de ensayos
El rodaje duró tres semanas y cuatro días
La edición y posproducción alcanzarán un promedio de siete meses