PRI: Generación del futuro
Desde la pérdida de la Presidencia de la República en el ya lejano 2000, el PRI se decidió a buscar alternativas para recuperar el poder, pero especialmente para no caer en los otros tipos de elecciones.
Una de las estrategias fue la de jalar nuevos cuadros que relevaran a los que se encontraban demasiado expuestos por sus constantes cargos públicos.
Es cierto que la planeación priista no se ha podido concretar, pero también lo es que con mayor frecuencia en los distintos cargos de elección popular se recurre a caras nuevas que han venido a dar un dinamismo distinto a la actividad política.
Desde siempre el PRI empujó la participación de los jóvenes, quedando ejemplificado en una serie de candidaturas, pero éstas se otorgaban a capricho de los jefes partidistas en turno.
Humberto Hernández Haddad, José N. Murat, Fidel Herrera Beltrán, entre otros, pertenecieron a la primera generación de diputados jóvenes apenas rebasando los 21 años cuando se reformó la Constitución y se permitió la presencia de representantes populares de esa edad.
Pedro Joaquín Coldwell fue un joven diputado, lo que le permitió convertirse en gobernador de Quintana Roo a los 30 años de edad, mientras que Mariano Palacios Alcocer alcanzó la gubernatura de Querétaro antes de cumplir los 35 años y Beatriz Paredes Rangel logró la victoria en Tlaxcala en una edad similar.
Manuel Andrade Díaz en Tabasco cumplía recién los 35 años de edad cuando le anularon la primera elección en que compitió por el Gobierno del Estado y a los 36 se convirtió en gobernador constitucional.
Esas son perlas de un pasado en que el partido tricolor premiaba solamente la disciplina y convertía en gobernadores a los amigos del Presidente en turno.
Hoy, las cosas parecen cambiar en el otrora partido mayoritario que busca la forma de regresar a ser la máquina arrolladora de los procesos electorales.
Dentro de sus propósitos se encuentran los de encontrar a las promesas del futuro, las que se estaban afiliando a otros partidos con los que el PRI disputa las principales plazas electorales.
Ese voltear hacia los jóvenes le está permitiendo al PRI recuperar algunas posiciones que en los últimos tiempos se encontraban en manos de sus adversarios.