- Las medidas incluyen un recorte del 22% del salario mínimo
Atenas negocia con plazos apretados, pues el próximo 20 de marzo enfrenta vencimientos de obligaciones por 14 mil 500 millones de euros
ATENAS,GRECIA (09/FEB/2012).- Los líderes políticos
griegos alcanzaron el jueves un acuerdo de último momento sobre el programa de
ajustes, que despeja el camino a la obtención de un paquete de rescate de la
Eurozona, aunque los sindicatos convocaron una nueva huelga para denunciar los
recortes.
"Hay un acuerdo general sobre el contenido del nuevo programa"
de ajuste, anunció un comunicado de los servicios del primer ministro Lucas
Papademos, añadiendo que con esto se abre la puerta al desbloqueo del segundo
rescate del país, de 130 mil millones de euros, pendiente desde octubre. Grecia
ya había obtenido en mayo de 2010 un primer paquete de ayuda de 110 mil
millones.
El acuerdo entre los tres partidos del gobierno de unión
nacional (socialistas, conservadores y ultraderechistas) se anunció a pocas
horas del inicio de una reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona en
Bruselas, para discutir el desbloqueo de esos fondos, que salvarían a Grecia de
un default en marzo.
El acuerdo topaba con serias resistencias sobre los
recortes previstos en las jubilaciones complementarias.
Pero los
acreedores públicos de Grecia -Unión Europea (UE), Banco Central Europeo (BCE) y
FMI- exigían un compromiso formal de esas fuerzas políticas con el programa de
ajustes, antes de dar un respiro a las maltrechas finanzas griegas.
El
FMI echó sin embargo un jarro de agua fría sobre las expectativas, al considerar
posible la liberación de un nuevo préstamo para Grecia, aunque era "necesario
hacer más" en lo que respecta a medidas presupuestarias y
económicas.
Atenas negocia con plazos apretados, pues el próximo 20 de
marzo enfrenta vencimientos de obligaciones por 14 mil 500 millones de euros y de no
disponer de esa suma caería en una situación de default.
Según
filtraciones de prensa, las medidas incluyen un recorte del 22% del salario
mínimo (que pasaría a unos 586 euros mensuales para los 325 mil asalariados
afectados), reducciones en las pensiones y una supresión rápida de 15 mil
empleos en la función pública.
Pero ese nuevo esfuerzo fiscal se lleva a
cabo en un contexto social tenso: las dos principales centrales sindicales
-Adedy (empleados públicos) y GSEE (privados)- llamaron a una nueva huelga
general para el viernes y el sábado, después de la huelga y las marchas que el
martes congregaron a más de 20 mil personas en Atenas.
El sindicato
comunista Pame llamó a los griegos a salir a las calles este mismo jueves por la
noche.
Los sindicatos, al igual que numerosos políticos y analistas,
consideran que los ajustes sólo pueden agravar la situación de un país que entra
en su quinto año de recesión y que, según se reveló el jueves, superó en
noviembre el millón de desocupados (1.02 millones), una cifra en alza de 48,7%
respecto a un año antes. En noviembre, el desempleo afectaba al 20.9% de la
población activa.
Un default de Grecia podría tener un efecto dominó y
comprometer la existencia de la Eurozona, formada por 17 países, según numerosos
analistas.
Grecia negocia además con sus acreedores privados una
condonación de unos 100 mil millones de euros de su deuda soberana.
La
deuda griega totaliza unos 350mil millones de euros, equivalentes al 160% del
PIB, y esa quita le permitiría reducirla al 120% del PIB en 2020.
El
programa de reformas debería someterse ahora a la aprobación del Parlamento, con
vistas a su votación el domingo.
La coalición gubernamental cuenta con
255 escaños de un total de 300 en la Cámara de Diputados.
El precio
político de estas medidas impopulares amenaza con ser elevado para unos partidos
que se preparan a celebrar elecciones legislativas anticipadas en marzo o abril.
Por esta razón, los acreedores desean el compromiso de todas las fuerzas
políticas de que mantendrán el programa de recortes y reformas.