- La empresa sería gravemente afectada si la CFC no autoriza su concentración
Iusacell requiere la inyección de capital que significaría la compra de 50 por ciento de sus acciones por parte de Televisa por un monto de mil 565 MDD
CIUDAD DE MÉXICO (13/ENE/2012).- De no obtener la autorización
por parte de la CFC para que Televisa adquiera 50 por ciento de sus acciones,
Iusacell enfrentará a largo plazo serios problemas financieros que la podrían
llevar a un estado de insolvencia e incluso desaparecer, aseveró el director
jurídico de la telefónica, Francisco Borrego.
“En este momento Iusacell puede
pagar la deuda de 660 millones de dólares que tiene con tenedores de bonos al
año 2015, pero cada vez más tendrá la necesidad de invertir en infraestructura y
equipo terminal y tendrá menos dinero para cubrir la deuda, eso la puede hacer
caer en un estado de insolvencia”.
Borrego
enfatizó que Iusacell requiere la inyección de capital que significaría la
compra de 50 por ciento de sus acciones por parte de Televisa por un monto de
mil 565 millones de dólares en deuda convertible y 37.5 millones de dólares en
capital.
“Los ingresos actuales de Iusacell están basados en la
infraestructura que tiene y en su capacidad en equipo terminal, pero si no
recibe una inyección de capital que le haga crecer e invertir en infraestructura
no puede generar flujo de capital suficiente para pagarla”.
El directivo
opinó que en el sector telecomunicaciones puede haber quien esté interesado en
que Iusacell desaparezca, lo cual, dijo, no sólo sería el peor de los escenarios
para la firma sino también para el sector telecomunicaciones que padece una
excesiva y nociva concentración en el segmento móvil.
“Sería fatal para
el mercado de las telecomunicaciones que se niegue esta concentración porque eso
implicaría que se mantenga el status quo en el cual Telmex y Telcel son
dominantes con una presencia muy grande en el mercado que ha afectado el
desarrollo de México y la oportunidad de que haya una competencia
real”.
Agregó que en 18 años de operación, ni la Comisión Federal de
Competencia (CFC) ni ninguna otra instancia tiene elemento alguno para acusar a
la empresa de actos de colusión o prácticas monopólicas.
“Presentamos a
la CFC toda la información que nos pidió y tiene elementos suficientes para
determinar si hay o no una práctica colusiva en el mercado de televisión o de la
publicidad e iniciar una investigación de oficio pero también tiene los
elementos para autorizar la concentración porque cumplimos con lo que establece
la ley”.
Borrego confió en que el pleno de la CFC realizará un análisis
profundo e imparcial sobre si la operación de compra de acciones representa un
riesgo a la competencia en el mercado de la telefonía móvil.
“Esperemos
que no sea el caso pero si se niega esta operación, nos vamos por un recurso de
reconsideración ante la CFC y si en éste se ratifica la decisión recurriríamos
al juicio de amparo”, subrayó.
En agosto de 2011, Nextel interpuso ante
la CFC una denuncia en contra de esta posible concentración por considerar que
tendría como objeto o efecto disminuir, dañar o impedir la competencia y libre
concurrencia respecto de bienes y servicios iguales, similares o sustancialmente
relacionados.
Sin embargo, la comisión informó a esa telefónica que
debido a que los hechos presentados en la acusación se refieren a un tema en
evaluación aún no resueltos, los datos y documentos presentados por Nextel serán
considerados para emitir la resolución.
El pasado miércoles, el
comisionado del órgano antimonopolios, Rodrigo Morales Elcoro, dijo a Notimex
que en un par de semanas el pleno de la CFC podría resolver sobre la solicitud
de autorización para la concentración de la televisora y la telefónica.