- El empleo es el medio más promisorio de hacer frente a la desigualdad
La OCDE informó que la desigualdad aumentó en México con respecto a 1985 y en la actualidad el ingreso del 10% de la población más rica representa 26 veces el ingreso del 10% de la población más pobre
CIUDAD DE MÉXICO (05/DIC/2011).- La brecha entre ricos y pobres alcanzó el nivel más alto de
los últimos treinta años en los países miembros de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). De ellos, México es el país con
mayor desigualdad, pues en los últimos 25 años, los ingresos reales de los
hogares crecieron 1.7% para el 10% de los mexicanos más ricos, pero solo 0.8%
para el 10% más pobre.
La OCDE informó que la desigualdad aumentó en México
con respecto a 1985 y en la actualidad el ingreso del 10% de la población más
rica representa 26 veces el ingreso del 10% de la población más
pobre.
"México tiene el segundo nivel más elevado de desigualdad de los
ingresos en la población activa en la OCDE, justo por debajo de Chile y muy por
encima de la media de la OCDE, a pesar de su disminución desde mediados de los
años 90".
El ingreso medio del 10% los hogares mexicanos con mayores ingresos
era en 2008 de 228 mil 900 pesos, 26 veces por encima del ingreso del 10% con
menores ingresos, que tenían un ingreso medio de ocho mil 700 pesos.
En un
reporte de la OCDE, el organismo expuso que los gobiernos deben actuar
rápidamente para enfrentar la desigualdad.
Actualmente, en la zona de la OCDE
en promedio el ingreso del 10% de la población más rica sea casi nueve veces el
ingreso del 10% de la población más pobre.
Soluciones:
La OCDE expuso
que el empleo es el medio más promisorio de hacer frente a la
desigualdad.
"El mayor reto consiste en crear más y mejores empleos, que
ofrezcan buenas perspectivas profesionales y den a la gente oportunidades reales
de superar la pobreza".
Recomendó la inversión en capital humano, comenzando
en la primera infancia y durante todo el ciclo de la enseñanza
obligatoria.
"Una vez realizada la transición de la escuela al trabajo, deben
existir incentivos suficientes para que tanto los empleados como los patrones
inviertan en capacitación a lo largo de la vida laboral".