- Se llamó a los países en desarrollo a dejar de pensar que la crisis no afectará
Al cierre de la reunión del FMI y el Banco Mundial, se hizo un llamado a la cooperación a los países en desarrollo para ayudar a Europa y Estados Unidos a enfrentar la crisis
WASHINGTON, D.C. (24/SEP/2011).- Los países emergentes, entre ellos los
latinoamericanos, se declararon hoy dispuestos a contribuir a la estabilización
de la economía global, pero volvieron a reclamar mayor peso en las instituciones
crediticias internacionales, al término de los encuentros anuales del FMI y el
Banco Mundial.
El ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantega, lanzó la
más clara advertencia a las economías avanzadas de que ya "no pueden manejar por
sí solas los riesgos de la estabilidad global" y llamó a sus líderes políticos a
una respuesta "contundente".
Las reuniones del Fondo Monetario
Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) se cerraron hoy en la capital
estadounidense con una sensación inequívoca en las 187 delegaciones
participantes de que el mundo se encamina a otra grave crisis, si no se actúa
coordinadamente para restaurar la estabilidad en los mercados
financieros.
Todas las miradas se dirigen esta vez a la zona del euro,
donde la crisis de la deuda griega amenaza con extenderse a otros países y ha
empezado a cercenar la confianza en las instituciones bancarias del
bloque.
Mantega recordó que es "responsabilidad de los líderes europeos
asegurar que toman las acciones para evitar que el contagio vaya más allá de la
zona euro".
En la reunión este viernes del grupo BRICS, que reúne a
Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, los cinco países emergentes expresaron
su disponibilidad a suministrar apoyo a los europeos, a través de los organismos
multilaterales.
Pero también recordaron, a renglón seguido, su
"preocupación" por el "lento ritmo" de las reformas del sistema de cuotas y la
gobernanza en el seno del FMI.
Ahora que se piensa en ellos como motores
del crecimiento e incluso prestamistas del mundo rico, los BRICS recuerdan que
la cuestión de su peso en los organismos multilaterales sigue
pendiente.
La revisión de las cuotas, para dar mayor influencia y poder a
estas economías, "es necesaria a fin de incrementar la legitimidad y eficacia
del Fondo", insistieron en un comunicado.
En Washington, el gobernador
del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan, puso en duda que los recursos
actuales del Fondo Monetario Internacional sean suficientes para hacer frente a
la actual crisis, si ésta se desborda.
En representación de las economías
suramericanas, intervino el gobernador del Banco Central de Chile, José De
Gregorio, quien alertó de "la fatiga de reformas estructurales en algunas
economías avanzadas" y llamó a no olvidar las "lecciones aprendidas" en la
crisis de 2008.
"Sería paradójico que solo unos años después de ser
testigos de una exitosa coordinación política global y saludables políticas
financieras, que evitaron una nueva Gran Depresión, las lecciones aprendidas
fueran ignoradas", aseguró en su intervención ante el Comité Financiero y
Monetario Internacional del FMI.
De Gregorio representaba a Argentina,
Paraguay, Uruguay, Chile, Perú y Bolivia.
Desde las instituciones se
lanzó una llamamiento a los emergentes para que se involucren en la búsqueda de
soluciones y no piensen que la crisis pasará sin afectarlos.
El
presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, insistió que el peligro al que se
enfrentan los países emergentes "es que la demanda de los países avanzados se
reduzca" y afecte al crecimiento de las regiones que están impulsando la
economía mundial.
"El problema que vemos ahora es que la caída de la
confianza en los mercados avanzados pueda afectar al crecimiento de los
emergentes", indicó.
Según los datos del Fondo Monetario Internacional
(FMI) y el BM, los mercados emergentes crecerán a una tasa superior al 6 %
durante los dos próximos años, mientras que los avanzados lo harán por debajo
del 2 %.
"Si bien los países en desarrollo han sido los que más han
contribuido al crecimiento económico mundial de los últimos tiempos, la crisis
económica ha disminuido su capacidad para soportar más crisis", apunta el
comunicado final del Comité para el Desarrollo del FMI y el BM.
El
presidente del BM, en la rueda de prensa final, aseguró que la situación
económica en los países emergentes ha cambiado desde el verano.
Zoellick
afirmó que los riesgos de sobrecalentamiento de las economías emergentes no han
desaparecido, pero se han aligerado.
En el mismo sentido se expresó la
directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al resaltar que no hay que hacerse
"ilusiones" porque el crecimiento de los mercados emergentes sea más sólido que
el de las economías avanzadas.
"Estamos en esto juntos, y los países en
desarrollo están claramente en riesgo si se produce la dislocación en las
economías avanzadas. Resolver la crisis en los países avanzados es una gran
prioridad porque nos afecta a todos", advirtió Lagarde.