MÉXICO.- Los problemas repentinos de salud,
descomposturas del automóvil o desperfectos en el hogar son gastos
inesperados que pueden generar deudas a las personas y apuros
financieros, de no contar con una prevención adecuada.
Ante
ello, a través del programa Finanzas Prácticas de Visa se ofrecen
estrategias para lidiar con este tipo de gastos, con el fin de
enfrentarlos de la mejor manera y evitar problemas en las finanzas
familiares.
La firma abunda que los gastos inesperados más
frecuentes son los problemas repentinos de salud como accidentes,
consultas de emergencia, operaciones, entre otros; así como
descomposturas del auto derivado de accidentes, fallas mecánicas, robos
totales o parciales, o bien, desperfectos en el hogar.
La
manera más eficiente de manejar este tipo de situaciones es la
prevención, por medio de la obtención de seguros, que es una de las
medidas básicas de protección contra los gastos inesperados; otra
opción son los fondos para emergencias.
Añade que las
situaciones más recurrentes que generan egresos no planeados tienen que
ver con la salud y propiedades, por lo que adquirir seguros de gastos
médicos brinda la tranquilidad de saber que con una cuota mensual o
anual, se puede contar con la atención necesaria en caso de un
accidente o imprevisto.
Lo mismo sucede con los seguros
automotrices que amparan ante accidentes y robos; por otra parte,
asegurar la vivienda o negocio permite evitar los gastos inesperados en
este rubro.
Recomienda que para tener un manejo adecuado de
seguros, es necesario conocer muy bien sus cláusulas y condiciones, los
periodos cubiertos, las cuotas adicionales y periodos de pago.
No
se trata de adquirir cualquier seguro, sino aquel que mejor se ajuste a
nuestras necesidades, además es conveniente monitorear el estado del
seguro para verificar que siga siendo el adecuado para las condiciones
de cada persona, destaca.
Otra medida que se puede implementar
es la creación de un fondo de ahorro para emergencias, porque no existe
un seguro que cubra el ciento por ciento todas las posibles
eventualidades negativas, además de que el periodo de reclamación de la
póliza no es inmediato, asegura.
Por lo anterior, subraya, es
muy recomendable disponer de un fondo que esté siempre a la mano para
cubrir necesidades inmediatas, que se trata de un ahorro que cada
persona y familia debe de tener para imprevistos como pérdida súbita
del empleo, accidentes, entre otros.
La mayoría de los
expertos en el tema consideran que un buen fondo de emergencia es aquel
que permite solventar los gastos básicos de manutención durante tres
meses, mientras que otros consideran que el ideal es de seis meses de
sustento, destaca.
Este fondo debe mantenerse agregando dinero
para este fin cada vez, con el propósito de volverlo más sólido y
efectivo. Es un ahorro que no conviene utilizar para otras cosas, es
decir, debe permanecer prácticamente intocable, sugiere.