Afirman que la empresa tuvo unos beneficios antes de impuestos de alrededor de 200 millones de dólares
WASHINGTON, EU.- El
consejero delegado de
Chrysler, Sergio Marchionne, dijo hoy que la
empresa no está "quemando" dinero y que a finales de septiembre contaba
con una liquidez de 5700 millones de dólares.
Marchionne, quien
también dirige Fiat, dijo durante la presentación del nuevo plan
empresarial del fabricante estadounidense que hay "muchas ideas falsas"
sobre la situación financiera de Chrysler que "afortunadamente no son
ciertas".
Según el directivo, Chrysler tuvo unos beneficios antes de
impuestos de alrededor de 200 millones de dólares en el tercer
trimestre del año y que incluso sus costes operativos estaban en el
umbral de la rentabilidad en septiembre.
Ante unos 150 analistas
financieros y otro centenar de periodistas especializados convocados en
la sede de Chrysler, en la localidad de Auburn Hills, Marchionne afirmó
que "creo que muchos de ustedes han infravalorado la sustancial
reducción de costes fijos realizada durante la quiebra".
El nuevo
equipo directivo de Chrysler está presentando el plan empresarial
diseñado por Marchionne, para la empresa durante los próximos cinco
años.
Al inicio de la presentación, el presidente del Grupo
Chrysler, Robert Kidder, dijo que el nuevo equipo directivo está
convencido "que los problemas que condujeron a la quiebra" pueden ser
resueltos.
Marchionne tiene previsto anunciar hoy que la nueva
generación de vehículos del Grupo Chrysler estarán basados en
plataformas y modelos de Fiat. El compacto 500 es uno de los modelos
más esperados dada las graves carencias del fabricante estadounidense
en ese segmento.
Precisamente, Chrysler colocó hoy un 500 en la puerta del centro donde se está desarrollando la presentación de Marchionne.
Pero el desembarco italiano en Auburn Hills no fue bien recibido por todos.
Desde
primeras horas de la mañana, la sede de Chrysler está siendo
sobrevolada por una avioneta que arrastra una gran pancarta que dice:
"Chrysler/Fiat bailout bandit" ("Chrysler/Fiat bandido del rescate
financiero").
La protesta ha sido organizada por Teamsters Union, un
sindicato de profesionales que se ha opuesto a las ayudas financieras
proporcionadas por las autoridades norteamericanas a General Motors y
Chrysler para garantizar su supervivencia.