- Las peores contrataciones se dieron durante el Clausura 2009
Sólo en los últimos tres años se han dado varias contrataciones de foráneos que no rindieron los resultados esperados
CIUDAD DE MÉXICO (05/JUL/2012).- Edixon Perea es tan sólo uno de muchos casos en los que la
directiva de Cruz Azul decide prescindir de los servicios de un futbolista, pese
a tener contrato vigente. El colombiano manifestó su molestia por la forma en
que se manejan las contrataciones en La Máquina, aunque ya parece que esta
situación es "normal" en la institución.
Sólo en los últimos tres años, desde
que llegó la actual administración que encabeza Alberto Quintano, se han dado
varias contrataciones de foráneos que no rindieron los resultados esperados. El
chileno Emilio Hernández fue adquirido en el Apertura 2009 y sólo disputó 16
partidos. En la misma campaña, compraron los derechos federativos del hondureño
Ramón Núñez, quien sólo estuvo seis meses.
Para el Bicentenario 2010, se
anunció la llegada del brasileño Edcarlos Conceicao quien tampoco trascendió, ni
el argentino Maximiliano Biancucchi, que vistió por espacio de un año la casaca
cementera. Para el Clausura 2011 se contrató a Waldo Ponce, quien no entró en
planes en la presente campaña por una lesión que sufrió durante su estadía con
la selección chilena.
El uruguayo Marcelo Palau llegó a préstamo por seis
meses y pasó sin pena ni gloria, al igual que el andino Hugo Droguett, que
estuvo un año, pese a que Cruz Azul desembolsó una importante cantidad de dinero
para adquirirlo. Mientras que los más recientes fueron precisamente Edixon
Perea, que formó parte de la institución 12 meses, y "Maranhao" quien
actualmente trabaja con el primer equipo.
Aunque si nos vamos un poco más
atrás, las peores contrataciones de los últimos años se dieron en el Clausura
2009, con el boliviano Ronald Raldes, que sólo disputó un par de compromisos en
el Clausura 2009, al igual que el argentino Marcelo Carrusca que estuvo un año y
sólo fue alineado en 11 compromisos.
Ambos jugadores llegaron en la gestión de
Eduardo de la Torre quien era el vicepresidente deportivo.