El joven boxeador falleció luego de tres días de estar hospitalizado, debido a un derrame cerebral
PUERTO VALLARTA, JALISCO.- Desafortunadamente y pese a los esfuerzos médicos, falleció el boxeador de 23 años de edad, Marco Antonio Nazareth Aréchiga. El deceso se registró esta madrugada, confirmó el progenitor también de nombre Marco Antonio Nazareth.
Los restos mortales del pugilista serán velados en este puerto y, posteriormente, trasladados a Guadalajara para ser inhumados en una cripta familiar ubicada en un panteón de la avenida Vallarta.
Visiblemente consternado, pero al mismo tiempo agradecido por las innumerables muestras de apoyo que recibió desde el mismo momento en que su hijo quedó en coma la noche del sábado pasado, después de boxear cuatro rounds con Omar Chávez, Marco Antonio Nazareth señaló que el deceso se originó después de un deterioro orgánico generalizado y una disminución muy sensible de la actividad cerebral que registró el pugilista apodado “El Texano”.
El consternado padre de familia expresó su agradecimiento a los médicos que por más de tres días hicieron todos los esfuerzos posibles para tratar de sacar adelante a su vástago. Desafortunadamente, el martes recibió reportes la familia sobre el paulatino deterioro de los órganos, ante la interrupción de las señales del cerebro.
Una fuente cercana a la familia señaló que las últimas horas de vida de “El Texano” fueron asistidas por un respirador, ya que descendieron prácticamente todas las funciones cerebrales.
La noticia del deceso caló hondo entre diversos sectores de la población del
puerto; los jóvenes amigos del pugilista expresaron también su pena por el
deceso de quien calificaron como un gran amigo, un deportista por convicción, y
una persona que siempre buscó el acercamiento con muchachos de su
edad.
Marco Antonio Nazareth padre desde el momento en que su hijo quedó
inconsciente en su esquina después de la pelea con Omar Chávez, hijo del también
boxeador Julio César Chávez, atribuyó los hechos a un lamentable accidente
deportivo, ya que su hijo, “El Texano”, subió al ring bien preparado físicamente
y con una motivación grande para obtener el triunfo que brindaría a la afición
vallartense.
Asimismo, añadió que el cuerpo de su hijo será velado en el
Centro de Convenciones de Puerto Vallarta, sitio que fue escenario también de la
última pelea de “El Texano”.
Durante el tiempo que duró el joven boxeador
hospitalizado en el establecimiento ubicado en el fraccionamiento Marina
Vallarta, cientos de personas acudieron para dar ánimo a los familiares y
también un elevado número hizo guardia en el exterior.
EL INFORMADOR / MIGUEL ÁNGEL INFANTE