- Paola Espinosa es la que lleva la bandera de México
La delegación mexicana, encabezada por la clavadista Paola Espinosa, desfiló por el Estadio Nacional de Beijing en el lugar 196
BEIJING, CHINA.- La delegación mexicana que participa en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 desfiló en el Estadio Nacional de China, llamado "Nido de pájaro", con la mayoría de los atletas, puesto que los que verán acción en la primera jornada, no están presentes.
México fue el país 196 que desfiló en la ceremonia inaugural, ya casi al final del mismo, debido a que los países participantes aparecieron en relación al alfabeto chino. El equipo mexicano desfila con
un traje blanco con corbatas y pañoletas en color rojoPaola Espinosa, clavadista y una de las máximas esperanzas de medalla para México, portó la bandera.
El público que asistió hoy a la ceremonia inaugural de los Juegos de
Beijing dejó claro cuáles son los países amigos de China, con ovaciones
destacadas sobre el resto, pero reservó energías para regalar al equipo
de su país una bienvenida de escándalo.
Los 226 centímetros de
Yao Ming, abanderado de su país por segunda ocasión consecutiva pero
esta vez en su casa, condujeron emocionados a su equipo en torno al
estadio, en el que los espectadores no dejaron de agitar banderas,
pañuelos, linternas y abanicos ni de gritar 'vamos, vamos'.
Con
Grecia en la vanguardia del desfile, en su calidad de país inventor de
los Juegos Olímpicos, los 204 países participantes entraron en el
estadio siguiendo el orden alfabético mandarín, lo que supuso una
novedad respecto a anteriores ediciones.
La primera delegación
ovacionada fue la Taiwán, pero le siguieron Hong Kong, Pakistán, Iraq,
Rusia, Italia, Australia y Corea del Norte, que, en contra de lo
previsto en el programa, no desfiló inmediatamente después de Corea del
Sur, sino con cuatro equipos por medio. No hubo acuerdo entre sus
gobiernos para una presentación conjunta, como sucedió en Sydney y
Atenas.
A la entrada de Estados Unidos se escucharon algunos silbidos mezclados con aplausos.
Entre
los deportistas destacados que fueron hoy abanderados de sus equipos
aparecieron los tenistas Roger Federer, todavía número uno mundial, y
el chileno Fernando González, bronce individual y oro en dobles con
Nicolás Massú en Atenas.
Literalmente por encima del resto,
los cinco abanderados que juegan en la NBA: el lituano Sarunas
Jasikevicius, el argentino Manu Ginbili, el ruso Andrei Kirilenko y el
alemán Dirk Nowitzki, además de Yao Ming.
La tenista estadounidense Lindsay Davenport, que se dio de baja del torneo olímpico por lesión, sí estuvo en el desfile.
Entre los ucranianos, el presidente de su comité olímpico, el plusmarquista mundial de pértiga Sergey Bubka.
Los
países africanos y oceánicos aportaron las mayores dosis de colorido a
las vestimentas. Los atletas de Burundi vistieron un traje tribal y
caminaron descalzos. La mayoría de los equipos occidentales optó por
elegantes trajes de chaqueta y fueron pocos los países, como Ecuador o
Venezuela, cuyos representantes desfilaron en chándal.
Los
gorros de papel de algunos argentinos con los colores de su bandera
nacional, las boinas de las francesas o las faldas de los chicos de
Samoa fueron algunos de los detalles curiosos, al igual que, por
distintas razones, los distintos tipos de velo con que se cubrieron las
mujeres, pocas, de los países árabes.
Cada delegación tardó
más de diez minutos en completar la vuelta al estadio. España rompió la
media por las continuas paradas de sus deportistas para hacerse fotos
en grupo o saludar a las cámaras, y hasta cuatro miembros de la
organización se acercaron a animarles a que se dieran más prisa. Cuando
el abanderado, David Cal, ya estaba colocado en su sitio en el centro
del estadio, a los últimos del grupo aún les faltaba media vuelta.
El
desfile completo se fue por encima de las dos horas, amenizado con
música popular de los distintos países, con predominio de la ranchera,
la gaita y los tambores africanos.