- La exhibición podrá ser visitada hasta finales de mayo próximo
La muestra está integrada por más de 100 piezas, entre las que destacan esculturas, cerámica, lítica, pulidores y joyería de jade, cuya antiguedad abarca del periodo Preclásico al Posclásico
TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS (28/ENE/2012).- El ajuar funerario de un personaje de alto rango que
vivió hace más de dos mil 500 años, y cuyos restos fueron hallados en el sitio
prehispánico de Chiapa de Corzo, Chiapas, pueden ser apreciados por el público
en la exposición 'Arqueología del nuevo milenio en Chiapas", que se exhibe en el
Museo Regional de Chiapa de Corzo.
La muestra está integrada por más de
100 piezas, entre las que destacan esculturas, cerámica, lítica, pulidores y
joyería de jade, cuya antiguedad abarca del periodo Preclásico al Posclásico
(1000 a.C.-1500 d.C.), así lo informó el Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH) en un comunicado.
La exhibición, que podrá ser visitada
hasta finales de mayo próximo, busca dar un panorama general del devenir
prehispánico de Chiapas, con el asentamiento de civilizaciones antiguas, como la
olmeca, maya, zoque y chiapaneca, hasta la llegada de los
españoles.
Entre las piezas que los visitantes podrán apreciar está el
ajuar funerario de quien ha sido nombrado por la comunidad el "Señor de Chiapa
de Corzo", y que fue descubierto en 2010 en el Montículo 11 de esa zona
arqueológica local.
Al respecto, el delegado del INAH en Chiapas,
Emiliano Gallaga, mencionó: '"Hasta el momento se desconoce de qué personaje se
trata, ya que no existe escritura glífica que lo indique; sin embargo,
consideramos que fue un individuo perteneciente a la elite, por el tipo de
ornamentos que le acompañaban, muchos de ellos de jade, piedra semipreciosa a la
que en la antiguedad se le daba gran valor".
Explicó que se trata de la
osamenta de un hombre que al morir debió de tener alrededor de 50 años; su
ofrenda se integraba por 10 vasijas de cerámica semicompletas, con diferentes
estilos monócromos, y un ajuar con más de mil 500 piezas de jade.
Entre
ellas collares, pulseras, orejeras, ajorcas, un faldellín decorado con jade,
perlas de río, cuentas de pirita y ámbar, un espejo de pirita, pulidores y
varias hachas, así como una concha que le cubría el rostro a manera de
máscara.
El también arqueólogo apuntó que varios de estos objetos
prehispánicos forman parte de la exposición, con el fin de ejemplificar la
importancia de este antiguo personaje, del cual aún se desconoce su filiación
étnica, pues cronológicamente el fechamiento de las piezas lo sitúan dentro del
periodo olmeca, entre 700 y 500 a. C.
Sin embargo, la ubicación del
depósito funerario corresponde al asentamiento de la cultura zoque, la cual se
desarrolló en Chiapa de Corzo de 1500 o 1000 a.C.-700 d.C., razón por la que
continúa la investigación.
Gallaga destacó que de las obras que integran
la muestra sobresale una escultura en piedra granito, recuperada durante
excavaciones de 2010 en la Zona Arqueológica de Iglesia Vieja y la cual tiene
esculpido el perfil de la cabeza de un águila, ave feroz y fuerte dentro de las
creencias mesoamericanas.
Para los especialistas del INAH, la escultura,
de 89 centímetros de largo y 28 de alto que presenta una espiga hace referencia
a un elemento arquitectónico que iba empotrado en algún edificio o
muro.
O incluso que pudo haber funcionado como alfarda de alguna parte
del sitio prehispánico de Iglesia Vieja, el cual, quizá, fue la capital regional
de la cultura zoque durante el periodo Clásico (250-900 d.C.).
En
"Arqueología del nuevo milenio en Chiapas" destacan por su antiguedad, un espejo
de magnetita y la cabeza de una figurilla antropomorfa, que datan del periodo
Preclásico Medio (800-600 a.C.). Ambas piezas proceden del sitio prehispánico
Cantón Corralito, en el Soconusco, el cual tuvo presencia olmeca de 1200 a 600
a.C.
"También es de gran relevancia una estela de dos metros de altura
que tiene representada la figura de un guerrero parado sobre un prisionero de
guerra o sacrificado, y que tiene un cetro en una mano y en la otra una bolsa,
posiblemente con copal", mencionó el arqueólogo.
El delegado del INAH en
Chiapas señaló que este monumento se halló a mediados de 2011 en la zona
arqueológica maya de Lagartero, cuyo auge fue durante el periodo Clásico Tardío
(600-900 d.C.), y la cual se abrirá este año al público.
Detalló que la
muestra se divide en cuatro módulos a partir de regiones geográficas, el primero
de éstos abarca la zona del Soconusco y la costa de Chiapas, donde se da un
panorama del patrón de asentamiento y años de ocupación de esa área, y se
muestran los hallazgos recientes de las zonas arqueológicas de Cantón Corralito,
Ojo de agua y Mazatán.
El segundo, bajo el título "Los Altos de Chiapas",
ejemplifica las investigaciones realizadas principalmente en las zonas
prehispánicas de Lagartero, en el municipio de Alcalá, y Tenam Puente, en
Comitán de Domínguez, donde se han recuperado materiales arqueológicos que
aportan nuevos datos sobre los mayas de los periodos Epiclásico y Posclásico
(entre 900 y 1100 d.C.).
Mientras que en el tercero, "Cuenca del Río
Grijalva", "están sitios como las Cuevas del río La Venta, de filiación zoque,
cuyas características geográficas permitieron la conservación de materiales
orgánicos, como cestos, tejidos, huesos y madera, muchos de ellos expuestos en
esta ocasión".
Agregó que además en este módulo se habla de la zona
arqueológica de Chiapa de Corzo, donde se ha encontrado evidencia de ocupación
temprana, de 1200 a.C., de influencia olmeca, y de reocupación del lugar por
asentamientos de las culturas zoque y chiapaneca, hasta la llegada de los
españoles en el siglo XVI.
Finalmente, el cuarto módulo presenta los
estudios de los últimos 10 años en la Cuenca del Río Usumascinta, relativos al
patrón de asentamiento, comercio y crecimiento poblacional. Se explican los
trabajos de restauración de las pinturas murales del Templo 1 de Bonampak, y del
descubrimiento, en 2010, de una tumba de un personaje de alta jerarquía, cuya
ofrenda contenía más de 400 piezas de jade.
La exposición incluye dos
videos, realizados por la Dirección de Medios de Comunicación del INAH, que
narran a través de fotografías, entrevistas y reportajes, los trabajos de
investigación y análisis de materiales recuperados en diversos sitios como
Toniná, Lagartero, Chiapa de Corzo, Bonampak y Palenque.
Emiliano Gallaga
precisó que para la realización de esta muestra se acondicionó un espacio de
excavación simulado al que pueden acercarse tanto niños como adultos y pueden
darse una idea de cómo se hace la investigación arqueológica en campo y sacarse
fotografías.